https://youtu.be/_vJQMUKRbLk?si=YAirmtUX5Aj0lrq6Aunque en Perú he vivido solo mis primeros 7 de mis 37 años actuales, suelo seguir de vez en cuando las novedades líricas de allí. Aparte del Festival Granda que trae cantantes internacionales, el país tiene una o dos o tres óperas por temporada en el Gran Teatro Nacional de Lima.
Hace 6 años, el El Instituto de Arte de la Universidad de San Martín de Porres, en Lima, llevó a escena, a iniciativa de la soprano rusa
Elena Ananitcheva (quien lleva 17 años viviendo en el país), una producción de Eugenio Oneguin. La primera que se cantaba en ruso en el país.
El pasado mes de octubre, volvió a presentarse esta misma producción en la capital peruana, esta vez con otros dos solistas rusos:
Maksim Shabanov como Onegin, la propia Ananitcheva como Tatiana e
Ivan Gregoriev como Gremin. El resto del elenco y el coro son alumnos de esta institución musical. Al reparto ruso se une la mezzosoprano
Caridad Bravo como Olga.
A mí desde luego no me correspondería juzgar una producción de fin de curso, con unas voces profesionales que aquí siendo generosos quizá serían solo comprimarios. Por no hablar de que Lensky está en manos de estudiantes con menor o peor fortuna. La
Orquesta Artifex dirigida por
Luis Chumpitazi parece tener algo que decir, que no mucho.
Sin embargo, no me he resistido a ver este vídeo porque me alegro por los peruanos, ya que funciones como esta son sus únicas oportunidades de ver en vivo títulos como este, porque las producciones de nivel no arriesgan demasiado en repertorio (el Festival Granda hizo en 2010 un Guillermo Tell porque lo hacía Flórez y en 2012 un Don Carlo con un reparto esta vez sí con grandes nombres, quizá la mejor presenciada en el país en los últimos 15 años, y en 2018 una Alzira que se exportó a Bilbao, entre otros sitios), y desde luego no lo harían con un título ruso.