Jane escribió:
Creo que hay un poco de lío en el tema de la vocalidad idónea para las partituras de Donizetti.
Como no puede ser de otra forma, Donizetti se adaptaba bastante al material de la cantante que iba a estrenar la ópera en cuestión. En el caso de Lucia se trató de Fanny Tachinardi que, según las recensiones de la época, aunque tuviera más entidad en la zona central y grave que las soprano jilguero, distaría mucho de lo que sería una soprano absoluta (o dramática de agilidad a que se refiere Celletti) al estilo de la Pasta.
Transcribo algunas de estas recensiones: «è freddina freddina, ben precisa però, e intonatissima» (Donizetti); «la Taquinardi était une espèce de rossignol qui chante comme une autre parle; [...] rien n’était comparable à la douceur de cet organe, jeune et pur, mais rarement dramatique (Alexandre Dumas); «a une étendue extraordinaire, une douceur et une vibration surprenantes; [...] elle va sans effort jusqu’au ré et au fa aigus. La méthode de madame Persiani est sûre, large, irréprochable. C’est la même perfection de détail, le même fini de fioriture que madame Damoreau, à cette différence près que madame Damoreau n’a à gouverner qu’une voix assez faible, et que madame Persiani maîtrise et dirige avec une admirable facilité un organe d’une puissance extraordinaire» (Théophile Gautier); «Ha una voce da soprano in piena regola (a legitimate soprano), senza un gran volume di suono, ma chiaro, flessibile, puro, con le note migliori tra il Do centrale e l’ottava superiore. (The Musical Review and record of musical science, literature and intelligence)."
Por su parte Geoffrey S.Riggs, en su tratado sobre la soprano absoluta, ya aclara que no todos los papeles donizettianos de soprano son para una de tales características (dramática de agilidad). Así que, aunque sí es cierto lo apuntado por Celletti de que esa vocalidad tuvo que desaparecer en el momento en que compositores como Verdi añadieron peso orquestal y obligaron a una potencia que era incompatible con la coloratura en condiciones (ej. Abigaille), no es verdad que todas las partituras donizettianas estuvieran pensadas para la soprano absoluta, ni mucho menos.
Esto, para empezar. Pero lo que sí era OBLIGATORIO (y no señor, no se hace "porque yo lo valgo") era variar en las repeticiones. El aria de Linda de Chamounix que se ha puesto aquí por Sills (aria por cierto que fue dedicada precisamente a la Tacchinardi por Donizetti) repite 4 veces las mismas estrofas con la misma melodía y métrica. 4 veces, eh? Así que la cantante DEBE variar, DEBE improvisar y DEBE VALER, porque si no, esto no se puede cantar. Y punto.
Si transcribimos esa "dejadez" de Donizetti a la hora de reflejar en las partituras la ornamentación, me resultan ridículas las voces fundamentalistas que vienen a alegar cómo era la cadenza escrita en el manuscrito. Pues oigan, tiene la misma lógica que las variaciones que sencillamente no escribió. Una cadenza es un momento en que el tempo se detiene, la orquesta se calla y el cantante se luce. Y esto es así y siempre ha sido así. Y es el momento para la improvisación y para la pirotecnia, para pasarte por el forro cuestiones rítmicas y de todo. Que no porque en el manuscrito haya escrita una cosa eso es lo que hay que hacer, que es simplemente indicación de que ahí va una cadenza.
A mí esa cadenza, con su acompañamiento de flauta me parece una genialidad, a otro puede que no le guste, que en su derecho está, pero lo que no se puede hacer es dar estos argumentos para justificar los propios gustos.
El belcanto romántico es así (el barroco también, por cierto) y la ornamentación ad libitum es obligatoria. Esas son las reglas. Y a quien no le guste, pues es que no le gusta este repertorio y ya está. No pasa nada.
Eso es así. En bel canto no se pueden cantar igual pasajes que contienen la misma música. Variar y ornamentar es obligatorio. Igualmente, una fermata o cadenza es para que el artista, ya sea cantante o violinista, exprese toda su capacidad virtuosística. En este ámbito las hay, como la de la flauta de Lucia o la de Frist Kreisler en el concierto para violín de Beethoven, en las que se ha impuesto alguna y es por algo. En cuanto a Fanny Tacchinardi Persiani no era un assoluto ni drammatica d'agilità, nanay. Era una soprano angelicato especialmente dotada para la coloratura áerea. Se puede comprobar en Rosmonda d'Inghiterra, ópera en la que la soprano sfogato es Eleonora di Guienna (Leonor de Aquitania), que encarna a la mujer experta, avezada (papel estrenado por Anna del Sere), mientras la mujer ingenua e inexperta, Rosmonda, la soprano tipo angelicato de la tradición romántica, la encarnó Fanny Tacchinardi Persiani.
Que hoy día esté de moda arremeter contra el virtuosismo en la música, es otra cosa. Yo no lo entiendo.