¡Ah! ¿Pero estabas también tu, Emilio? Lastima que entre el gentio no te haya visto.
Tus observaciones son muy pertinentes y reflejan la actitud -que es evidentemente la mia- de quienes conocemos y amamos el genero. ¿Pero cuantos
semos hoy en dia? Creo que se nos podría contar sobre los dedos de una mano, bueno de dos, a los verdaderos zarzueleros entre la multitud que asistió ayer noche a esa, por muchas razones, explendida y gloriosa producción de la Luisa.
La mayoria del respetable, sin embargo, sale aventajada de una versión dramaturgicamente adaptada para un publico internacional: no olvidemos que esta producción nace, gracias a la voluntad del grandisimo Plassy, en el Teatro degli Arcimboldi de Milan. Tenía que ser una versión en forma concertante, pero Emilio -el otro: Sagi- no quiso resignarse: bajó en el sotano de la Scala y sacó unos trajes blancos que procedían de Las bodas de Figaro y una encina que servía de fondo al Alceste de Gluck y con unas cuantas sillas armó la regie. Eso es tener genio y atino. Luego pasó a Washington y ahora fondea en Peralada, tras unos nuevos arreglos madrileños en el Real.
Dicho esto, se entiende que el nuevo corte dramaturgico se ha hecho en vistas de un posible -a estas alturas improrogable- circuito europeo y mundial de la zarzuela en general.
¿Acaso no tiene Luisa Fernanda tanta e igual dignidad musical, pongamos por ejemplo, de una Jenufa o de una Rusalka? ¿Tenemos -y que me perdonen los finolis- que seguir aguantando la "intelighentia" musical europea de los Berg y de los Korngold sin que el resto del mundo se entere de lo que es nuestro genero nacional? ¿No es un autentico fraude el que se nos niegue en nuestros principales coliseos, el Liceu el primero, poder disfrutar como Dios manda -es decir con orquestas, coros y artistas de alto nivel como los que se presentaron ayer en Peralada- de nuestro patrimonio cultural?
¿Y no te han molestado -a mi personalmente muchisimo mas que algunos veniales pecados de la regie- esos comentarios que se hicieron en voz baja cuando en la escena final se tapó la maqueta de Madrid? "Ya era ora" se escuchó desde mi asiento de sexta fila y hasta hubo un aborto de aplauso. Eso es lo que me indigna, que me preocupa: el "integralismo" intelectual. A ver cuando comprenderemos que una cosa es la cultura, que es universal y otra los intereses politicos.
Eso es lo que afirmo y sostengo. Y espero que nadie se sienta aludido o, peor, que se ofenda.
Por algo soy Alidoro
