Le Gouverneur escribió:
Alberich el Negro escribió:
¿Y si digo que el fiasco se veía venir pareceré un "enterao"?

Totalmente mi querido amigo Alberich, elevado a N.
Muchas gracias, hombre.
Le Gouverneur escribió:
Se veía que la película iba a tener su campaña publicitaria financiada, y otra también muy previsible y no financiada de una corriente que mira por encima del hombro tildándola de subproducto comercial. Viva la polémica.
Pues mira, si esa segunda corriente no está financiada --como señalas-- ya quiere decir que no tiene interés de parte (al menos no tanto como la del propio Scott). Y es que, por supuesto, el que los historiadores hayan criticado la parte histórica del filme y se hayan posicionado a favor o en contra de la artística (según sus particulares gustos) no significa que sean "una corriente que mira por encima del hombro" a nadie. Dicen lo que tienen que decir: cuáles son los errores históricos de una película que se considera "histórica", que habla de un personaje "histórico" y que trata asuntos que han sido estudiados por la Historia.
Le Gouverneur escribió:
Las críticas al rigor histórico es sencillamente no entender nada de cine. Ridley Scott dijo que se iba a aproximar a Napoleón a través de los cuadros, no a través de los estudios más eruditos, que por cierto tienen sus contradicciones.
Scott podrá decir misa, si así lo desea, y acercarse a Napoleón a través de la pintura, o en bicibleta, pero hacer una película que se titula
Napoleón, sobre el personaje de tal nombre que fue general y emperador de Francia tiene una serie de servidumbres y condicionantes de tipo historicista que no se pueden obviar, por muy artista que uno se considere. Sobre todo cuando el producto se presenta como "histórico", claro. Y es ahí, precisamente, donde se halla el
quid de toda esta cuestión: no es lo mismo hacer una película ambientada en una época histórica determinada con personajes protagonistas inventados --el caso que citas de
La última noche de Boris Grushenko me viene de perilla--, que centrarla en individuos que realmente existieron y de los que conocemos hasta el último detalle (o casi). Y todo ello haciéndolo pasar como cierto e histórico, porque, lógicamente, vende mucho más hablar de Napoleón, César, Aníbal o Patton, que de personajes anónimos e inventados. De ese modo, ya tienes promocionada la película en gran medida.
Le Gouverneur escribió:
Criticar a un cineasta acercarse de esta manera a un personaje por falta de rigor histórico es sencillamente ridículo. Podrás ser un fanático del cine histórico, pues sencillamente no vayas a verla, es mejor por ejemplo una serie de TVE más modesta sobre Isabel la Católica.
¿Criticar a un cineasta que hace una película histórica apoyándose en la imagen, la popularidad, la fama, la gloria en la posteridad que ha dejado un personaje histórico y que se aprovecha de todo ello para mejor vender su producto es ridículo? Hombre, a mí como historiador desde luego no me lo parece. Desde luego que no espero un manual de Historia, o una monografía especializada cuando voy a ver una película de este género, pero sí cierta honestidad respecto de la verdad histórica. En este sentido, hay mucha más sinceridad y respeto por el espectador y la época abordada en un film como el de
Los duelistas --donde el mismo período napoleónico está tratado con gran acierto y el espíritu de aquella época transmitido al espectador con gran tino--, que en todo el cine histórico que Scott ha hecho posteriormente teniendo muchos más medios económicos a su disposición.
Le Gouverneur escribió:
El otro día comentaba sobre Murieron con las botas puestas, creo que es un ejemplo sensacional. Una obra maestra se mire por donde se mire y un absoluto disparate en cuanto al cacareado rigor histórico. En esos años la humanidad todavía no había perdido el norte en estas cosas.
Un panfleto propagandístico entretenidísimo, pero que pertenece a una época en la que no se daba importancia al rigor histórico. Un período del cine, además, en el que las películas estaban lo suficientemente bien escritas y dirigidas como para no necesitar de exactitudes históricas o cuidadas puestas en escena (que muchas veces, en el inane cine actual, son los únicos elementos que acaban valiendo realmente). Así es que no; no es cuestión de que "la humanidad" no hubiera "perdido el norte en estas cosas", sino de que, entonces, no se daba a las películas el tono de realismo y "valor histórico" que ahora se les otorga a través de puestas en escena impecables y ambientaciones muy cuidadas. En los primeros 60 años del cine primaron la dramaturgia y el espectáculo por encima de otras cualidades (rigor en la puesta en escena, cuidado en el vestuario y la ambientación, etc.) que, sin embargo, a partir de los años 70, empezaron a tener mayor importancia, dando paso a un cambio que abrió el paso al cine "histórico"
avant la lettre y dejó atrás la estética del antiguo
kolossal italiano de época muda, y el
peplum de los años 50-60. De ese modo, se empezó a transmitir una idea de "veracidad" y de atención a los detalles que ha llegado a su punto álgido en el cine actual y que, por eso mismo, no debería traicionarse tan descarada y alegremente.
Le Gouverneur escribió:
Llevado al extremo es como acusar a Woody Allen en la última noche de Boris Gruschenko de falta de fidelidad a Tolstoi.
Ya he dicho lo que pienso al respecto. El ejemplo no me vale, porque Allen escribe y dirige una comedia (que se presenta como tal) y además (y esto es lo más importante), utiliza personajes inventados que inserta en un marco histórico concreto (en este caso también el de las guerras napoleónicas), con los que puede hacer lo que le apetezca, pues se trata de personajes inventados.
Le Gouverneur escribió:
Y me parecen sensacionales los comentarios de Ridley Scott respondiendo a sus críticos. A su edad y con las películas que ha hecho, entre ellas una en tiempos de Napoleón magistral, los duelistas, uno está de vuelta de muchas cosas y no necesita ser políticamente correcto. A una crítica absurda se puede contestar de esa manera y peor. Para mí son más pertinentes las críticas respecto a que prevalece lo anglosajón sobre lo francés, pero quien hace manda, y eso no afecta solo al cine, los estudios eruditos históricos también penan en muchas ocasiones de dejarse llevar por la bufanda del equipo.
Ridley Scott ha terminado creyendo realmente que es un genio (ignoro por qué, la verdad, pues después de sus tres obras maestras iniciales lo que ha hecho tampoco es como para tirar cohetes), y ha metabolizado esa circunstancia adoptando una actitud ensoberbecida y maleducada, propio de muchos artistas actuales, que responden desabridamente a las críticas, en lugar de aceptarlas y callar (algo parecido, por cierto, a lo que ha hecho Scorsese, arremetiendo contra el cine
mainstream que detesta --y está en su derecho--, para defender una película (
El irlandés) que resultó ser un verdadero tostón). ¿Qué serían capaces de decir estos buenos hombres si tuvieran en su nómina la carrera de un John Ford, un Alfred Hitchcock o un Howard Hawks? Pues eso, que el haber realizado algunas buenas películas no te da derecho a ser un maleducado. Y en este punto me acuerdo de una famosa rueda de prensa de Clint Eastwood en Cannes, cuando presentó la magnífica
El jinete pálido (1985). Su respuesta a un impertinente periodista, además de mostrarnos el carisma de los grandes artistas de épocas pasadas --que aguantaban con señorío y estoicismo las críticas a su trabajo--, es un testimonio del
savoir faire y de la buena educación del californiano (digna de ver, igualmente, su defensa por parte de Orson Welles, este sí un auténtico genio).
Le Gouverneur escribió:
Obviando todo este tema la película no es perfecta, yo tengo muchas ganas de ver la película completa, que creo que va a ser más redonda. Y por supuesto que se puede hacer una crítica honesta y constructiva, pero si no ves las enormes virtudes cinematográficas que tiene el film creo que se entra en ceguera.
Yo también espero ver la película completa, para comprobar si las incongruencias denunciadas (no tanto en el ámbito de la puesta en escena, cuanto en el guión, la dramaturgia y la actitud de los personajes) quedan diluidas.
Le Gouverneur escribió:
De todas maneras lo que está ocurriendo, que era previsible, no está frenando para nada al film, que ha cosechado también magníficas críticas en contrapeso a esa crítica negativa que viene como prefabricada, y además no sé los datos actuales, pero leí que a los 5 días del estreno había recaudado 80 millones de dólares, y el pastel gordo se lo va a llevar Apple con la repercusión que va a tener la película en su plataforma. Negocio desde luego va a ser, sobre todo indirecto.
Decir que las críticas de los historiadores --que tampoco ganan nada con ello-- vienen "prefabricadas" ya indica mucho de quien hace la afirmación respecto de su neutralidad con esta película.
Le Gouverneur escribió:
Lo positivo de todas estas críticas, ya lo último, sin ver la película, es que está manteniendo al menos el cine vivo, que parecía desaparecido.
Difícilmente la nueva polémica en torno al maleducado Scott conseguirá mantener vivo un espectáculo que está moribundo.