
Me he dedicado estos últimos días a escuchar -y cuando podía, ver- este DVD de la tetralogía, originario de Amsterdam, 1999. Hartmut Haenchen tiene otra grabada en en 2005 que pude escuchar en su momento en CD y en la que nos ocupa se dan circunstancias similares a la otra: hay cantantes de la escuela tradicional wagneriana mientras que otros me son totalmente desconocidos.
Entre los conocidos apuntar la Brünnhilde de Jeannine Altmeyer, ya veterana y bastante cascada. Fue la Sieglinde de Pierre Boulez en 1980 así que al menos dos décadas de carrera pesada le acompañan. Nadie duda que conozca bien el papel y que sea capaz de darle enjundia pero su agudo está muy comprometido, así como la afinación, tanto en su dúo con Siegfried como en la escena de la inmolación. Otro nombre veterano es Graham Clark, recientemente fallecido, que hace un Mime muy destacado,. Kurt Rydl (Hunding y Hagen) es quizás la mejor voz de esta tetralogía y no se quedan atrás Nadine Secunde (Sieglinde), Anne Gjevang, otra histórica, que hace una Erda de categoría, así como la Waltraute de
Götterdämmerung o el Gunther de Wolfgang Schöne, que más tarde sería Wotan. También es nombre muy conocido aunque no en tareas wagnerianas Chris Merritt, aquí un Loge irónico y muy bien interpretado.
Entre los nombres para mi desconocidos y además asumiendo papeles muy importantes, John Bröcheler que hace un Wotan tosco pero eficiente y Heinz Kruse, un Siegfried de apariencia viejuna -
es de esas personas que creo siempre habrán tenido pinta de mayores- pero que es capaz de sacar el papel con dignidad; que nadie le pida un matiz porque prima la testiculina por encima de todo pero dado el panorama de la época, no lo resuelve mal. Henk Smit es un Alberich rutinario y hay otro montón de cantantes en los que el termino general es de aprobado alto. De hecho, no recuerdo ninguna catástrofe vocal, lo que no es poco.
Escénicamente (Pierre Audi) la obra tiene un planteamiento original: sin telón y con la orquesta situada en el centro del escenario, toda la acción se desarrolla sobre el círculo escénico que rodea a la misma; de hecho, en muchas ocasiones los cantantes está fuera del marco visual de Haenchen. El trabajo de Audi es bastante tradicional aunque se toma algunas libertades, sobre todo la de que un niño interprete al pájaro del bosque (
Siegfried). La coreografía del coro en
Götterdämmerung es ridícula hasta el bochorno (¡qué empeño en hacer "bailar" a los que no saben!) pero quitadas algunas cosas, se puede ver sin problemas. La escena final, con un despliegue telar rojo intenso es efectista y llamativa la importancia que da Audi al fuego en todas las jornadas. Al menos he evitado el exagerado bochorno de estos días escuchando Wagner.