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Dijo Caballé que esta Boheme era una fría bemolada, o algo parecido...Nunca le gustó...y no entiendo por qué, sabiendo que ella tenía mucho cariño a su Lucía de Philips, cuando entre una y otra no hay color. Aquí Caballé - inmensa vocalista - acompañada de la melodía pucciniana hace maravilla con la voz y arropada por el fervoroso Rodolfo - mucho más emotivo que Pavarotti - en su escena final, consigue que sea una versión emocionante. La voz de Caballé corre con una facilidad pasmosa por la partitura, y en el acto I y último es de una belleza innegable, con su centro vocal dorado, terso, de hermosísimo sonido y facilísima emisión.
Una Mimí que debe estar tarde o temprano en la lista imaginarias de Mimis que se nos vengan a la cabeza. Aquí sí encuentro a Caballé grande. Un papel con arcadas melódicas amplias, donde puede ella mostrar su fiato, su dominio de la columna de aire - recordaré siempre EL MEJOR FINAL del acto I que he escuchado en toda mi vida de aficionado - Un papel que no le exige forzar su precioso instrumento, como en Aida, donde en la scalífera del 1976 con Bumbry está totalmente sobrapasada. Personajes con encanto, sin agresividad, con melodías claras y de tesitura no exigente ni por arriba ni por abajo....En este sentido, Mimí es su papel pucciniano. ¿hubiera sido una Angélica de referencia en los sesenta? puede que sí, aunque al final adquiere el personaje un dramatismo que no sé yo como lo habría solventado esta gran soprano en directo.
Unos dicen que no emociona. A mí la emoción que me produce es más goce estético, aunque lo que a Caballé puede faltarle de emotividad - cosa muy discutible - lo suple la música pucciniana. Su aria de entrada no se puede cantar mejor "si mi chiamno Mimi" - más o menos

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De Puccini, lo mejor suyo son la Liu y su Mimi. Su Tosca, sin ser mala....¡hay tantas Toscas y tan dramáticas! Lo mismo en Manon, aquí parece como un poco - me refiero a la versión de Bartoletti - ausente, cosa que con Solti no le pasó, sentando cátedra desde el estudio de grabación. ¡Que bien se desenvolvía en los estudios de grabación! Allí su canto, ayudada por las más expertas batutas, se pulía y no aparecía los excesos, despistes de dicción que empañan varias grabaciones en vivo suyas.