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En este encierro estoy repasando algunas joyas de mi colección de DVD oficiosos.
Il Trovatore. Firenze 1977. Transmisión de la RAI. Cruz-Romo, Cossutta, Manuguerra, Cossotto, Ferrin. Dirección musical de Riccardo Muti. Puesta en escena de Luca Ronconi con decorados de Pier Luigi Pizzi.
Dirección referencial del titán Muti que con mando férreo delinea perfectamente la tinta oscura, nocturna, lunar, de la obra, estímula el fraseo y acentos de los cantantes, garantiza una primorosa progresión dramática y suprema tensión teatral, además de la pulsión rítmica de filiación Toscaniniana y el apropiado fuego Verdiano siempre que es requerido. Se interpreta la obra "come scritto" con lo que no hay does agudos en la pira, pero sí los da capo de todas las cabalette (sin variaciones, algo que siempre hay que reprocharle a Muti) y, por supuesto, se interpreta la cabaletta de Leonora en el cuarto acto "Tu vedrai che amore in terra" con las dos estrofas. La Leonora de la soprano mexicana Gilda Cruz-Romo es la de una excelsa vocalista. Timbre bellísimo, no especialmente amplio, de soprano lírica, de gran pureza, límpido, dúctil y morbidísimo de emisión, que la soprano maneja con un gran control, legato de alta escuela y capacidad dinámica con filados, smorzature, reguladores y una buena traducción de la abundante agilidad de la parte de Leonora, teniendo en cuenta que debe afrontar las cabalette a doble vuelta. Una Leonora espléndidamente cantada a la que, bien es verdad, falta algo de temperamento y personalidad interpretativa. Una soprano lamentablemente olvidada hoy día. Matteo Manuguerra compensa un timbre de escaso atractivo y algo nasal, limitado en los extremos con una elegancia suprema, legato excelente y un fraseo nobilísimo como puede apreciarse en un Balen de gran clase. Irresistible la Azucena de Fiorenza Cossotto, son su temperamento arrollador, su intensidad sin tasa que te arrolla desde el primer momento. Sus medios vocales privilegiados por volumen, anchura y extensión se veían afectados en el último tramo de los 70 por una crisis vocal centrada en la franja aguda, que devino problemática, insegura, forzada, como puede apreciarse en el Si bemol final "Sei vindicata oh maaadre" claramente calante. Muy honrado el Manrico del tenor argentino Carlos Cossutta, con un centro un tanto cargado, pero que con la guía de la batuta ofrece un fraseo compuesto y acentos eficaces (escúchense como están reproducidas las semicorcheas picado-ligadas de la pira). Otro olvidado, el bajo romano Agostino Ferrin, que igualmente, reproduce todos los pasajes de agilidad de su gran aria "Abbietta zingara", como ninguno hace luce timbre de bajo cantante homogéneo, flexible y fraseo cuidado. La producción al servicio del melodrama, lo potencia, lo hace progresar con claridad, movimiento escénico trabajado, dinámico y eficaz. Como debe ser.
_________________ "El canto como la belleza que se convierte en verdad" (Friedrich Schiller)
Última edición por Carl Tunner el 26 Abr 2020 13:08, editado 1 vez en total
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