pastoso escribió:
Lo del Pygmalion es de reclinatorio. Suenan estupendos y Pinchon mete una variedad cromática y casi estilística que enganchan. El continuo de clave, dos tiorbas, dos arpas y una espinela fue ejemplar. Y el coro. ¡Ay el coro! Entonación perfecta y empaste que parecía que estaban cantando un madrigal a 5 de Monteverdi. Qué bien ver que grupos como Les Arts Florisants o Les Talens Lyriques encuentran sucesores tan estupendos en las nuevas generaciones.
Cierto. Que nunca falten buenas formaciones para la música barroca y antigua, por favor.
Carmen en la Ópera Real de Copenhague, que ya no es la sede clásica de Kongens Nytorv, que se utiliza cada vez menos, sino el magnífico auditorio construido a expensas de la naviera Maersk en la zona portuaria.
La versión de la ópera también innovadora, concretamente la de
Barrie Kosky producida por Frankfurt y la ROH.
Entretenida por la frescura de las coreografías, pero por lo demás qué quieren que les diga... a mí no me parece que haya inventado la pólvora, plantando por todo elemento escénico y de efectos una inmensa escalinata en la que solistas y coros pierden el resuello subiendo y bajando a la carrera.
Tampoco el instinto “discursivo” de Kosky me ha aprovechado mucho, ya que los pensamientos en off de la cigarrera venían expresados en perfecto danés. También los sobretitulos, aunque sea lo de menos, estaban sólo en lengua vernácula.... Lo mismo que en el Liceu, así que debe ser una tendencia xD
Los coros por su parte, aunque todavía lo sigo reflexionando, creo que cantaron en alto valyrio. Los cantantes, con mejor dicción, eran unos personajes llamados Jansson, Jensen, Riis y esas cosas. No destacan pero tampoco molestan, excepto el Escamillo, un tal Reuter, que arrastraba voz aguardentosa.
Velada disfrutable que me ha permitido conocer un edificio notable, con interiores deliciosos y razonablemente cómodo.
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Ópera_de_Copenhague