Antonio Vivaldi – Tito Manlio (Naïve, 2005).
Nicola Ulivieri (Tito), Karina Gauvin (Manlio), Ann Hallenberg (Servilia), Marijana Mijanovic (Vitellia), Debora Beronesi (Lucio), Barbara Di Castri (Decio), Mark Milhofer (Geminio), Christian Senn (Lindo).
Accademia Bizantina. Dir.: Ottavio Dantone.
Cambiando totalmente de tercio, ya tocaba algo de barroco. Administrado en prudentes dosis (descargado de la mayoría de los recitativos y de unos cuantos números “menores”), cada vez lo tolero mejor. En este caso, casi diría que me ha sentado bien. La ópera de Vivaldi, por lo visto una de las menos nutridas de sus propios “refritos”, contiene una o dos arias de interés para cada uno de los papeles principales y una rica instrumentación, con las siempre comunicativas cuerdas vivaldianas guarnecidas por metales y maderas que tienen estratégicos momentos de protagonismo. La trama no es especialmente retorcida y los personajes tienen un mínimo de consistencia que permite disfrutar de los valores dramáticos de la música con poco que uno entre en los esquemas de este tipo de ópera.
La versión está en la línea de la actual interpretación históricamente informada y corre a cargo de los especialistas de la Accademia Bizantina dirigidos por Ottavio Dantone. Me han parecido más contenidos, menos crispados en los ornamentos que en otras ocasiones, sin perder por ello energía ni fluidez. Se agradecen asimismo los detalles para dar algo de variedad a los da capos. La parte vocal es, en mi opinión, de un nivel bastante superior a la media de las grabaciones barrocas que he escuchado últimamente. No hay contratenores (lo menciono solo a título informativo

). El personaje de Manlio lo canta una musicalísima Karina Gauvin y Ann Hallenberg aprovecha cada una de sus apariciones (es el único papel del que me he oído todas

) para mostrar voz, técnica y expresividad. Correcto, pero más plano suena el bajo-barítono Ulivieri y tan
superexpresiva como problemática resulta Marijana Mijanovic (su Vitelia enrabietada no permite pasar por alto una emisión abdominal, con mala colocación e inexistente legato). El resto del reparto es más discreto, pero no incordia; ¡lástima que no haya alguien de más fuste en el papel de Lucio, que tiene un par de arias excelentes!