Un
Otello que merece la pena, casi exclusivamente, por el grandísimo Iago de Granforte. Carbone está cumplidora y Fusati se encuentra aquí bastante más tocado que en otras grabaciones suyas, desplegando una enormidad de sonidos nasales muy feos. Aunque siempre resulta interesante escuchar un Otello como el suyo que, seguramente, se acercaba bastante más a lo pensado por Verdi de lo que luego han ofrecido algunos tenores posteriores (sobre todo a partir de Del Monaco). El sonido de la grabación es, en efecto, excelente para la época.
Granforte está magnífico en todas y cada una de sus intervenciones, si bien es cierto que se muestra algo descuidado con la parte más belcantista de su
particella: cincela un recitativo verdaderamente magistral en su primera intervención
("Roderigo, eben..."), lleno de expresividad, intención, magnífico
legato y una dicción nitidísima (aunque obvia los trinos en
"l'alfiere"); ofrece un soberbio brindis
("Roderigo, bebiam...! Innaffia l'ugola!"), desplegando unos medios baritonales de primera calidad (voz amplia, vibrante, viril, pastosa, perfectamente cubierta, homogénea), pero vuelve a descuidar los adornos de los dos
"strambo"; resulta asquerosamente inocente en su explicación de la algarada que él mismo ha provocado y nos ofrece otro recitativo antológico al comienzo del II acto, escanciando el texto con una eficacia teatral fuera de toda duda y apoyándose en un interesante canto
rubato, unas medias voces admirables y una suavidad de emisión
("Monna Bianca", "del nostro duce" "Sol per essa ei vive", "consorte mia") que contrastan abiertamente con la brutalidad del posterior
"Credo", que es expuesto con la contundencia y perentoriedad que requiere el pasaje. Y el resto del papel sigue por unos derroteros muy similares... Antológico. En
Era la notte opta, al contrario que otros intérpretes, por ofrecernos una lectura más expeditiva, menos variada en dinámicas (y también menos cursi) que la de otros intérpretes --que llenan el pasaje de excesivos pianos y medias voces--, centrándose en diferenciar nítidamente entre su propia voz y la supuesta de Cassio en medio del sueño.
Como muchas de estas grabaciones antiguas el oyente interesado puede encontrarla íntegra en
Youtube.