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No se metan con Gavazzeni, que tenía escuela y arte y conocía las voces y los teatros y la grandeza y tenía autógrafos de Bastianini y de Pippo y hacia una gira por Soria y se forraba y no como ahora ñic ñic muic muic tan tan y todo bien cuadradito pero todo igual. Además, ya me dirán en Resa al fulgor degli angeli, prega, Maria, per me, Sublimarmi a lei sperai sopra l'ali della gloria, strappai serti alla vittoria per l'altare dell'amor, Ripara i tuoi pensieri al porto dell'amor, Mi baciò, mi benedisse, levò al ciel pregando i rai, Qui un paradiso il tenero padre ti schiuderà, Là dove invan germoglia il ramo dell'ulivo, Perfin l'onda del fonte è amara al labbro dell'uom che regna, Doge, il velame squarciasi, un assassin son io, dammi la morte, il ciglio a te non oso alzar o Balsamo all'alma mia il tuo perdon sarà qué demonios hay que expresar.
Comparto que Domingo creció como intérprete desde el énfasis muy genérico de sus primeras grabaciones, y de los ejemplos citados, echo en falta el Riccardo con Karajan, a mi modo de ver su comprensión de un personaje verdiano más conseguida en estudio (y donde la batuta, por desgracia, no tiene ningún mérito que atribuirse, dada la deprimente prestación de casi todos los demás personajes).
_________________ Die Wahrheit ist bei mir, Mandryka.
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