Abdallo escribió:
La versión es nada menos que del añejo espacio "Novela" de TVE, que se emitía en la sobremesa, de lunes a viernes; tiene la friolera de 45 años; excepto alguna filmación en exteriores, toda está tomada estudio y con las antiguas cámara de televisión, en blanco y negro. Un formato muy de aquella época, con un ritmo lento y sosegado. A mí me resulta conmovedor y emocionante al mismo tiempo comprobar cómo se hacían las cosas entonces. Las interpretaciones, antológicas, con un Sancho Gracia muy en su estilo, una Mónica Randall haciendo de Ana de Austria con acento catalán y un Alejandro Ulloa de taimado Richelieu. Que la disfrute.
Ahora mismo. firmo lo ya dicho.
No hay ni una sola adaptación de la novela que la respete completamente. En primer lugar, todas convierten a la "amable" Constanza en sobrina de Bonacieux (para ocultar el adulterio, dicho sea de paso) y porque es improbable que la amplitud de la obra se vea reflejada en ninguna versión.Dicho sea de paso, ésta lo consigue.
En su contra, se reduce la trama a la aventura de los herretes de diamantes (cuando hay tramas sabrosísimas) y se cambia la relación entre Ana de Austria y el Duque de Buckingham (el único enamorado es él, mientras que en la novela queda plasmada la pasión entre ambos).Y el formato ha sido a veces, poco benévolo con la imagen de la serie.
A su favor: mucho. La mejor Milady de la época filmada es Elisa Ramírez quien aprovecha todos sus medios interpretativos (y su belleza, qué duda cabe) y presenta la maldad hecha mujer; es fría, decidida, cautivadora, irrresistible, coocedora de su poder. Esta es Milady de Winter; adiós para siempre a Lana Turner, quien ni se le acerca a las sandalias en intenciones. Lástima que no aparezca mucho más. Sancho Gracia ES D'ARTAGNAN: ese gascón algo paleto, simpático, vivo, astuto, con buen corazón que se irá curtiendo en París lo representa perfectamente Sancho Gracia, cuyas miradas (lo mismo que las del resto) constituyen verdaderos mensajes ¡Y qué voz!
Perfectos los tres mosqueteros: Porthos (Joaquín Cardona) y Aramís (Ernesto Aura) los muestran tal y como son (la brutalidad del primero que contrasta con el excesivo refinamiento del segundo), bajo la sombra de Athos (Víctor Valverde), a mi gusto, demasiado guapo (¡vaya inconveniente!) pues es el "padre adoptivo", el mentor de D'Artagnan y por la necesidad de que sea un ser turbio, oscuro por el asunto que hace ocultar su nombre; con todo, muy decidido en todo momento y en sus situaciones por lo que hace a Milady. Todos los escuderos, clavados a la narración, un bravo por el Planchet de Félix Navarro. Maite Blasco hace una Constanza bella, algo pícarilla, enamorada y me figuro lo que sentirían muchos cuando la ven con Milady en el convento de Béthune (como en la novela, así es).
Supongo que es muy obvio pero el Rey sale muy mejorado: Ramón Corrotto no es el estúpido ni el calzonazos que nos muestra Hollywood, sino que va a la par casi con Richelieu (impresionante Alejandro Ulloa con sus silencios, miradas y gestos); en la novela, ambos son los antagonistas. La mirada de Richelieu en la serie es muy elocuente. Como Ana de Austria, Mónica Randall luce belleza, elegancia y empaque en sus muy breves apariciones que, con todo, las aprovecha (la réplica famosa sobre los dos herretes del Cardenal). Treville es Francisco Piquer, figura paterna para tantos mosqueteros, bien enfrentado a Richelieu y estupendo con su "No me digáis nada, pero tenedme al cabo de todo". Muy bien Jordi Sevilla como Jorge de Viliers (Buckingham) aunque le alteran algunos sucesos (en concreto, los amores con la abnegada y honrada Ana de Austria en la serie).
La narración se ciñe a la llegada del protagonista, su conocimiento de Rochefort, de los mosqueteros y de la aventura de los herretes de diamantes (por cierto, así son y no collares, como he visto en otros casos), su recuperación y el baile (algo deslucido, a mi gusto); sin embargo, se dislocan varias escenas de tal manera que quien ha leído el libro (en mi caso, antes de ver cualquier película) reconoce la secuencia y tiene una visión global; el Conde de Wardes aparece mucho antes para dar paso a Milady y el engaño que esta sufre por D'Artagnan por lo que así justifica su venganza (las botellas de vino, la escena de la chimenea que pertenecen todas al asedio de La Rochelle); las frases estás copiadas tal cual de la obra y muchos detalles nos llevan a ella (el mejunje de la madre de D'Artagnan y la charla de su padre, hidalgo empobrecido, a su hijo; la habilidad para respetar la razón de porqué se bate D'Artagnan con los mosqueteros, los nombres de los guardias del cardenal, la coartada que el cadete se inventa con Treville...Y así, hasta llegar al verdugo de Lille, relato y secuencia estremecedores, como en la obra).
La imagen no responde a las series y narraciones de hoy día y sufre en comparación. Sin embargo, es tanto lo que nos han ofrecido desde la realización, los planos, la puesta en escena (serie española de los años 70, creo), el cuidado de los actores, el diálogo fluido (esa eterna partida de ajedrez entre Luis XIII y Richelieu da muchas claves) muestran un producto de calidad y de gran esmero. Ojalá se viera esto de nuevo, ya no digo aquí. Lástima que estos actores han desaparecido. Queda este recuerdo aquí de la acertada y pegadiza melodía introductoria.
https://www.youtube.com/watch?v=xs_yBYzm_pEY aquí, algunas imágenes y comentarios. Hay que verla, es una narración muy bien escenificada y magníficamente interpretada.
http://elgabinetedekaligari.blogspot.co ... e-tve.html