¿Cuántas veces hemos visto ese partido de balonmano, tanto en masculino como en femenino?. Se juega bien, parece que vamos a ganar, y el equipo se viene totalmente abajo al final. Veremos que pasa en la prórroga, y el rollo de guerreras, de mala suerte y tal, pero vamos que yo lo tengo clarísimo...

En baloncesto, vamos ganando por 4 puntos a Turquía en el descanso, jugando mal. Supongo que si empezamos a jugar bien, ganaremos fácil, pero vaya usted a saber. Esta es la oportunidad de oro del baloncesto femenino español. Unos cuartos frente a un equipo inferior, al que ganamos repetidamente. Y unas semifinales donde nos encontraríamos a Serbia, que hoy ha ganado a Australia, un equipo superior a las serbias (y a las nuestras), que ha perdido a pesar de contar con un center indefendible para Serbia (Cambage, 29 puntos y 11 rebotes). Si no aprovechamos la oportunidad, va a ser un golpe duro, muy duro.
Por cierto, genial rtve transmitiendo en La1 natación sincronizada, un deporte que arrastra masas en España como todos sabemos, en lugar del baloncesto. Especialmente, cuando España no va a ganar ninguna medalla, después del meritorio trabajo de la federación española para destrozar el programa de sincronizada.