|
Función de ayer (13 de julio de 2016). Segundo reparto.
No sabía qué esperar. Había leído y oído de todo, fenomenal y fatal. Así que nada mejor que verlo para salir de dudas. Como me pasa por eso de ser novata, otra vez mi primera vez. La verdad es que tenía muchísimas ganas de volver a ver algo que está dentro de mis gustos, y que no me tuviese que mentalizar desde un mes antes de que es una obra de arte maravillosa, aunque yo no lo sepa apreciar. Y eso que con I Puritani me pasa una cosa curiosa: me parece bellísima. Es la música por la música, el argumento es sólo una excusa, y por eso siempre se me ha quedado un poco coja. No sé si me explico.
Yendo a la función de ayer:
Celso Albelo: su inicio me dio un poco de miedo. Sobre todo habiendo visto los comentarios de su anterior función (no me dio tiempo a oírlo). Las primeras subidas del A te o cara quedaron como cortadas. No sé si fue cosa suya o culpa de la dirección. Pero enseguida se solucionó lo que fuera y remontó. Bien el resto del primer acto y estupendo en el tercero. Tiene un chorro de voz, subió perfectamente, matizó, estuvo entregado. Desde A una fonte hasta Credeasi misera, pasando por el maravilloso dúo. Es tal vez un Arturo más valiente que noble, pero un buen Arturo en definitiva. A modo de anécdota, sí, dio el Fa, y lo dio bien, y sí, sigue gustándome más el re. Los segundos anteriores se respiraba tensión, o mejor dicho, no se respiraba, estaba todo el mundo conteniendo el aliento.
Venera Gimadieva: muy bien. Tiene una muy bonita voz, canta con mucho gusto, es muy musical y dio sensación de frescura. Y sobre todo, lo hace fácil. Me encanta cuando la sensación que se transmite es la de dejar fluir la voz sin esfuerzos raros. Por poner un pero, las agilidades podrían mejorar. Fue una Elvira juvenil, dulce y desequilibrada. Unos estupendos final de primer acto y escena de la locura y un maravilloso dúo. Algo más fría me dejó Son vergin vezzosa.
George Petean: no empezó tal mal como me lo imaginaba. Eso sí, según avanzó la función calante, calante, cuando no desafinado. Tampoco voy a decir mucho más, porque ya está dicho.
Roberto Tagiavini: estupendo. Que venga muchas veces más. La voz corría que daba gusto ¡lo que cuesta que pase eso en un bajo!, fraseo, legato que lució en su bellísima aria del segundo acto. Salvó el dúo con Riccardo. Sólo por él mereció la pena y mejoró a Petean.
Cassandre Berthon: ¿mezzo? la más floja con diferencia. Un pegote que está ahí seguramente por lo que está...
Miklós Sebestyén (Lord Valton), regular. Antonio Lozano (Sir Bruno Robertson), bien.
El coro muy bien, como siempre.
La dirección de Pidò: de menos a más. Me dio la sensación de que comenzó con algún desajuste, los cantantes le tenían que seguir a él y no al contrario, lo que daba sensación de precipitación. Luego mejoró algo, pero creo que no le sacó todo el jugo que tiene esta partitura. La verdad, esperaba más.
Y por último la puesta en escena de Sagi. Muy estética, bonita, preciosos trajes, pero demasiado estática. Como ya he dicho, para mi gusto la obra tiene un argumento muy flojo, pero si encima le quitas la poca acción que tiene, al final lastra el resultado. No molesta, pero no aporta. Algunos momentos interesantes, me gustaron las formas deformadas que ve Elvira a través del telón, anunciando su locura, las lámparas caídas y la luna.
Noche de buena ópera, tal vez no memorable, pero con tres intérpretes de lujo. Ojalá haya muchas más así. El domingo vuelvo, a ver qué tal.
Última edición por Luz el 14 Jul 2016 23:48, editado 1 vez en total
|