Como sabrán, Alianza acaba de publicar una edición del Lazarillo a cargo de la profesora Rosa Navarro Durán. Sólo la he ojeado, pero parece una edición muy mimada, con notas cuya prolijidad se justifica por lo interesante de las explicaciones (muchas de las cuales intentan fundamentar la autoría del texto). Un buen pretexto para releer esta obra maestra.
Por supuesto, lo que más destaca de esta edición es el hecho de que se atribuye la autoría de la obra a Alfonso de Valdés. La profesora Navarro no es una mindundi, todo lo contrario, y da muchas y hasta buenas razones (y lo lleva haciendo desde hace años). ¿Convence? ¿Acabará implantándose esta autoría como cosa aceptada? Vaya usted a saber (lo veo dudoso, vamos). Lo que me parece ridículo son algunos ataques feroces al supuesto atrevimiento de la estudiosa, que, como mínimo, a nadie hiere con sus teorías (no estamos hablando de una impugnación de las vacunas o cosa parecida), y que en esta página web ofrece explicaciones:
http://www.elazarillo.net/index.htmlEn la introducción a su espléndida edición del Lazarillo, publicada por Cátedra (y escrita ya hace bastantes añetes), Francisco Rico no se toma demasiado en serio la hipótesis de la autoría de Valdés, aunque acepta ciertas aproximaciones estilísticas con obras reconocidas del sabio conquense.
Especialmente curiosas son las concordancias que señala Rosa Navarro en su página, ya que con concordancias sólo muy raramente se puede probar algo; habría que encontrar alguna palabra o expresión prácticamente endémica de un autor conocido en una obra anónima, lo que es mucho pedir.