Primer acercamiento a la tercer y última ópera de
Alberto Ginastera,
Beatrix Cenci.

Grabación de una función de junio de 1992 del Teatro Colón de Buenos Aires, con Mónica Ferracani, Gustavo Gilbert, Evelina Iacatuni, Alicia Cecotti, et al., bajo la dirección de
Mario Perusso.
Esta
Beatrix habita el mismo mundo de la anterior obra de su compositor, la soberbia Bomarzo (esto es, la degradación moral en la Italia renacentista). El asunto es conocido por muchos gracias a
Shelley y
Artaud.
En esta primera escucha, da la impresión de que Ginastera trata de ser aún más osado y avanzado en la escritura, con la introducción de efectos de ruido (casi de música concreta) en el entramado orquestal. El lenguaje neo-expresionista (para usar el término acuñado por el propio compositor) es interrumpido, creando un gran efecto, por música renacentista en la aterradora escena del baile en el primer acto.
La obra es harto interesante, si bien me parece que la anterior
Bomarzo, con su construcción "wozzeckiana" (escenas cortas unidas por interludios orquestales), un uso muy inteligente del
flashback y una aplicación--en mi humilde opinión, claro--más rigurosa de la técnicas compositivas de su autor, es superior.
El sonido es regular--hay hasta momentos con algo de interferencia estática en la trasmisión radiofónica--, pero tampoco impide el disfrute de la escucha.
¡Qué ganas que llegue
Bomarzo al Real la temporada que viene!