Rupert de Hentzau escribió:
Supermaño escribió:
flojean cuando se trata de transmitir emociones
Es curiosa la manera en que podemos percibir las emociones, porque yo, que no soy muy entusiasta de los Coen (la mayoría de sus películas me dejan completamente helado), disfruté muchísimo con esta película, precisamente porque me pareció que se salía de su estilo habitual, y una de las características que más me sedujo desde el principio fue la atmósfera poética y crepuscular con la cual saben envolver toda la historia. Me parece una película preciosa sobre el parendizaje y el paso del tiempo. Comparada con ésta, la de Hathaway, de narrativa potente y fluida, como era habitual en los cineastas clásicos, me parece mucho más prosaica y mundana.
No estamos tan lejos. La atmósfera poética y crepuscular esta ahí (el primer plano de la película es simplemente magistral), pero la transmite la historia, la fotografía, la música. Lo que digo es que los personajes no consiguen transmitirnos la misma emoción que el paisaje o el sabor de la leyenda, en parte por la interpretación y en parte por la manera de filmarla. Le vuelvo a citar la secuencia en que Mattie se encuentra al asesino de su padre: a los Coen les interesa más la precisa situación y movimientos de los protagonistas en el escenario (la chica ha ido a recoger agua al río y no descubre a los forajidos hasta que prácticamente está delante de ellos) que sus reacciones. Eso hace que ese momento, que debería ser el clímax emocional de la película, transcurra con una extraña frialdad.