Andrea Grimaldi escribió:
A partir de Rosenkavalier, Strauss mete en sus óperas algunos personajes que hay que ser muy germánico para aguantarlos.
Sin deseo de ser pelma, y sólo si a usted le apetece, ¿podría explicar este comentario un poco más? Aclaro que lo digo sin ninguna malicia (pese a que a mí me encanta el libreto de esta ópera), sino por pura curiosidad y porque me ha divertido el comentario. Supongo que se refiere a Ochs; y quizás a la Mariandel en el tercer acto.
Rosenkavalier es una de mis óperas de mesilla de noche, y al principio me costó meterme en ella, como es lógico. Y eso que la primera vez que la escuché fue en la versión con las alas recortadas de Heger. Y supongo que eso le pasará a la mayoría, salvo casos de flechazo, porque es una ópera muy compleja, no sólo musical sino también literariamente. Y uno quizás espera una cosa leve y espumosa como un vals.
Y Arabella es muy bella. Pero también cuesta. Más que nada porque Hofmannsthal (grandísimo escritor) alarga una trama que daría para un sainete de una horita de Ramón de la Cruz a base de ironías, alusiones, parelalismos y otros recursos muy de gran arte propios de una literatura de segunda mano, sabia y un poco estragada por el refinamiento de una época literaria en la que la frescura y el desparpajo no eran valores cotizados. Pese a ello (quizás por ello), es uno de los buenos libretos de ópera.
No viene nada a cuento, pero algún día habría que debatir (cómo si no se hubiera hecho

) hasta qué punto un libreto infame sí que realmente le pone plomo en las alas a una música estupenda (hoy me ha dado por las metáforas ornitológicas). Vi ayer en la Zarzuela los Galanteos en Venecia de Barbieri y, ante esa música tan viva, tan llena de fantasía, uno apenas dejaba de pensar qué hubiera sido de la obra (en general) de ese talentazo de composer si hubiera tenido un Hofmannsthal (a la medida de la segunda mitad del XIX, claro) a su vera.