Para que España ganara este partido se necesitaba que el equipo jugara cerca de su máximo nivel (algo que no pasó en absoluto), o... que Pau Gasol metiera 40 puntos y literalmente se comiera a Goubert y Lauvergne. Y que, al mismo tiempo, Parker hiciera el peor partido con Francia que se le recuerda, algo espantoso. Al final, Francia funcionó mejor el año pasado sin Parker, confiando en Heurtel y Diot.
Cuando España fue capaz de controlar la sangría del rebote en nuestra canasta, que daba la vida a Francia una vez tras otra, ganamos el partido, a pesar que fuimos incapaces de meter una canasta de fuera en el Oceano Pacífico. Y gestionando mal, una vez más, la ventaja de 3 puntos entrando en los segundos finales, dejando que metieran un triple en lugar de buscar la falta... Algo que solucionó Claver en la prórroga haciendo esa falta... justo cuanto tiraban el triple. Esta acción aparentemente propia de un alevín, se reveló después como una decisión fría y astuta, dejando a Batum desamparado en la línea de tiros libros, donde falló los tres, à la Prada.
Tras el estratosférico partido de Gasol, se pueden esconder decisiones como hacer jugar de nuevo una tonelada de minutos a Rudy Fernández, que no aporta gran cosa en su situación actual (al menos, ya no juega San Emeterio), o la siguiente decepción con un Mirotic que tuvo que dejar su puesto a Reyes cuando se estaba decidiendo el partido. La final es la última oportunidad de Mirotic para ofrecer su mejor cara.
Grandísimo resultado de España, asegurando los Juegos y una medalla con esta plantilla. En realidad, mi impresión es que debemos a Pau Gasol un porcentaje muy alto de esta hazaña, por su juego y por su liderazgo. Sin duda, se ha redimido de los acontecimientos del año pasado, antes y durante aquel duelo con Francia de infausto recuerdo.
Además, ayer gané unos Eurillos tras apostar por la victoria de España.

p.s: De risa las declaraciones del entrenador francés y de Goubert culpando de la derrota... a los árbitros.
