Pongo aquí esta breve reseña, pero señalando que no estamos ante una serie
stricto sensu, sino ante un conjunto de películas que se programaron por entregas y durante varios años en la televisión de la extinta URRS. Me refiero a la magnífica, estupenda, extraordinaria adaptación que, de las novelas y relatos de Sherlock Holmes, realizó, entre 1979 y 1986, el director ruso Igor Maslennikov, contando con un soberbio Vasili Livanov como Holmes, y Vitali Solomin como Watson. Una magnífica producción de cinco películas que se ofrecieron divididas en varias partes (hasta dar como resultado once capítulos de unos 70 minutos de duración cada uno) y en cinco temporadas distintas. En cada una de ellas se adaptaron algunos de los más famosos relatos de Conan Doyle, inlcuyendo una o más historias, hábilmente fusionadas para dar como resultado, en cada caso, un guión con suficiente entidad y sentido.
En la primera miniserie --titulada
Sherlock Holmes y el Dr. Watson (1979) y dividida en dos partes-- se adaptan las historias
Estudio en escarlata y
La banda de lunares, con la peculiaridad de iniciarse con el momento en que Holmes y Watson se conocen y deciden alquilar un apartamento para empezar a vivir juntos.
La segunda miniserie --titulada
Las aventuras de Sherlok Holmes y Dr. Watson (1980)-- está dividida en tres partes y adapta los relatos
Charles Augustus Milverton, El problema final y
La aventura de la casa vacía.En la tercera temporada --titulada
El sabueso de los Baskerville (1981)-- se ofreció esta famosa novela (la más célebre, quizá, de todo el canon holmesiano) en dos partes, y con la colaboración del director Nikita Mikhalkov en el papel de Sir Henry Baskerville (un poco sobrepasado, para mi gusto), ofreciendo una visión emasiado exagerada del típico norteamericano. Estupendo Aleksandr Adabashyan, como el mayordomo Barrymore y el famoso actor kazano Oleg Yankovsky como Stapleton.
La cuarta miniserie --titulada
El tesoro de Agra (1983)--, se dividía también en dos capítulos y adaptaba los relatos
Escándalo en Bohemia y
El signo de los cuatro.La última película --titulada
Sherlock Holmes en el siglo XX (1986)-- se ofreció también dividida en dos partes, cada una de las cuales adaptaba, a su vez, dos relatos del canon holmesiano: El dedo pulgar del ingeniero" y La aventura de la segunda mancha, el primero, y Su último saludo y La aventura de los planos del Bruce-Partington, el segundo.
Es cierto que, cuando uno empieza a verla le suena raro eso de que los personajes hablen en ruso, pero es algo a lo que uno se acostumbra enseguida, especialmente por la enorme calidad de todos los elementos. Cada uno de los detalles está cuidado al máximo --las interpretaciones y la ambientación son extraordinarias (no asi tanto los paisajes y los escenarios naturales, que no terminan de ser todo lo británicamente creíbles que uno desearía)--, cuenta con un plantel de actores secundarios magníficos y nos ofrece --pese a haber sido hecha por rusos-- una de las mejores versiones del universo creado por Conan Doyle que yo haya podido ver (junto, quizá, a la que encontramos en la serie de la BBC, protagonizada por el añorado Jeremy Brett).
Estupenda, asimismo, la banda sonora de Vladimir Dashkevich, que es utilizada a lo largo de toda la serie como leit motiv y con muy diversas e interesantes variaciones.
Muy muy aconsejable.