Hace unos días he visto el Hobbit. Y tengo que decir que salvo los últimos minutos se me ha hecho eterna. Nunca conecté con el Señor de los Anillos, sinceramente.

Bucking Broadway,1917
Finalmente he visto esta entretenida y para mi gusto costumbrista película del joven John Ford, allá por 1917. Y he pasado un rato muy agradable. El señor Alberich ha definido exactamente las características que he encontrado en la película: vaqueros rudos pero de nobles sentimientos, unos bellísimos paisajes; entre otras cosas. La película se nos presenta bellamente tintada en amarillo dorado, lo que refuerza aún más la belleza de los paisajes diurnos de Wyoming, en contraste con la decadente Nueva York (cuya temprana filmación de las calles mientras la atraviesan los vaqueros a caballo aparece en un tambien precioso color azul). Y esto último nos muestra su aspecto moralista. Me han encantado las interpretaciones de los protagonistas, más en concreto el del padre y dueño del rancho: todo un tipo duro con un gran corazón. Y también el del protagonista Cheyenne, interpretado por el gran Harry Carey.

Reefer Madness (Locura por los porros/el cannabis/la marihuana), 1936.
En los años 30, en medio de la gran depresión y con el Código Hays ya asentado, se exhibían en salas de segunda fila de Estados Unidos películas de propaganda moralista y de bajo presupuesto; cuyo fin era "concienciar" a la sociedad de los peligros del sexo fuera del matrimonio y/o de las drogas. En 1936, una iglesia financió una pelicula (aunque hay fuentes que apuntan incluso a una campaña dirigida por William Randolph Hearst) con intenciones de ser un cuento moralista, en la que se advertía a los padres de que cuidaran a sus hijos de los peligros de la marihuana (que en aquellos tiempos se encontraba estigmatizada y perseguida), cuyos efectos perversos conducían al suicidio, a la tentativa de violación, al atropello y un sinfín de calamidades a las que se exponen los desgraciados jóvenes inducidos por los traficantes de esta sustancia a su consumo. Tras un breve tiempo, un productor de películas de explotación compró la película y la distribuyó por Estados Unidos durante los años 40 y 50, con algunas escenas de sexo añadidas. En los años 70, un grupo de activistas pro-marihuana rescató esta película del olvido en la Biblioteca del Congreso. Pero su exhibición tenía otro fin: exhibirla como una pueril moraleja con tintes cómicos, y reforzando así la legalización de la marihuana. Y es así como se convirtió en una película de culto, considerada como "la abuela de las malas películas" o "ejemplo de Cine de Medianoche". Su protagonista, Thelma White (actriz de revista y comedias en los años 30, luego convertida en agente de actores como James Coburn) llegó a asegurar que la fama de esta película la avergonzaba profundamente. Y de hecho la película está llena de actuaciones y situaciones exageradas, pero no puede decirse que se pase un mal rato. Muy famosa es la escena en la que dos de los personajes muy colocados de "maría" ríen descontroladamente mientras los efectos les hacen tocar el piano cada vez más y más rápido. La fama de esta película no ha hecho más que crecer, y en la década pasada fue sometida a una restauración y coloración en 2004 (versión que es la que un servidor les comenta) ; y también fue convertida en musical.

Get your man,1927.
1927 fue, quizás, el año de Clara Bow. Fue el año en que estrenó "Alas", que se convertiría en la primera película en ganar un oscar, y "Eso" (It), que acuñó el concepto de "It-girl" en Hollywood y que tan de moda está en nuestros días otra vez. Esta comedia romántica merece un visionado por su graciosa y simpática protagonista. Es ella la que parece sacarlas a flote, si bien es cierto que "Get your man" me parece más interesante y sólida que "It". El título es descriptivo de la pelicula: Clara Bow da vida a una bella turista norteamericana de vacaciones en París, donde conoce a un atractivo y comprometido heredero al que tendrá que conquistar deshaciendo dicho compromiso a través de su gracia y encanto. La película tiene también la curiosidad de estar dirigida por Dorothy Arzner, que fue la única mujer directora de importancia en Hollywood entre los años 20 y 30. Desgraciadamente, la única copia que sobrevive de esta película está incompleta: de los seis rollos que tiene faltan dos, con parte crucial de la trama. Y tiene partes muy degradadas por la descomposición del nitrato. Pese a todo, una vez más digo que tiene su interés por el salero de su protagonista.