¡Poverello van Rooy...! Vaya paliza que se va a llevar el holandés. Primero por causa del contendiente con el que le ha tocado medirse: uno de los más grandes y apreciados; segundo por el repertorio que transitó con preferencia (el wagneriano) y tercero porque las grabaciones que de él se conservan no le hacen a su magnífica voz la justicia que merecería (al decir de quienes tuvieron la oportunidad de escucharle). Son registros acústicos de muy mala calidad (todos de la primera década del siglo XX), bastante escasos y que salen bastante perjudicados en su comparación con los algo más actuales de De Angelis. Pero si hemos de creer a los críticos de la época, van Rooy tenía una voz grande, poderosa, homogénea, de tintes dramático-heroicos, rica, empastada, con
squillo y magnífica proyección, así como con estupendo apoyo en la franja inferior. Un cantante que, además decía con estilo y fraseaba canónicamente (de la vieja escuela, como lo demuestra el uso estético de un acentuado
vibrato). Variado, expresivo, cuidadoso con la línea de canto. Con todas estas cualidades --que le ponen,
per se y aunque no vaya a ganar el concurso, en la lista de los inmortales del canto operístico-- no sorprende que hiciera su debut en Bayreuth, nada menos que con el temible papel de Wotan/Wanderer en la
Tetralogía. Fue un excelente Holandés, así como un magnífico Sachs, o Kurwenal, y cuenta en su haber con el honor de haber interpretado el primer
Amfortas en EE.UU (por cierto, que el hecho de participar en dicha producción "ilegal" en 1903 --contraviniendo lo dispuesto por el propio Wagner, en el sentido de no interpretar esa partitura fuera de Bayreuth-- le costó ser fulminado por la
"ira Cosimae" y terminar para siempre (y abruptamente) su relación con el Festival y el teatro de la verde colina, donde no volvió a cantar ya nunca más (cosas de los Wagner...).
Aquí en uno de los papeles que le hicieron más célebre: como Wotan en
Der Ring des Nibelungen:Y aquí cantando la "Canción de la estrella", de
Tannhäuser, con su correspondiente recitativo, perfectamente cincelado. Fíjense en la suavidad de los acentos y el cuidado expresivo de la línea de canto...
En el siguiente vídeo podemos escuchar a van Rooy en la parte final del impresionante monólogo
"Die Frist ist um", de
Der Fliegende Höllander:Aquí le vemos, moviéndose con igual comodidad y excelente pronunciación, en repertorio francés. En concreto cantando el Escamillo de la
Carmen bizetiana.
Van Rooy fue también un excelente liderista y un estupendo cantante de oratorios (repertorio con el que comenzó su carrera) y estuvo considerado en su época como el mejor cantante wagneriano masculino. Su debut en Bayreuth se produjo ante la insistenia de la propia Cósima Wagner y tras su alejamiento de la casa de festivales por el motivo citado siguió triunfando en otros teatros, especialmente en la MET y el Covent Garden, donde fue asiduo visitante hasta 1908 y 1913 (respectivamente). A partir de ese momento sus condiciones vocales fueron declinando, debido en gran medida al exigente repertorio que frecuentó durante toda su carrera.