Gino escribió:
Interesantes argumentos y citas nos trae usted. Yo francamente cuando me piden que crea que Ebe Stignani empleaba "amaneramientos y oscurecimientos artificiosos" en su emisión sólo puedo confesar con D. Ginesillo de Pasamonte que es pedirme que crea "que aun es de noche, que no han dado las diez del día y pedirme eso como pedir peras al olmo". Respeto mucho la erudición de D. Miguel, QEPD, pero aquí creo que estamos ante uno de esos casos en que aplicaba a un cantante que no era de su gusto todos los defectos habidos y por haber, incluidos los de los cantantes de su predilección (apreciaba mucho a Barbieri).
En "Il canto", Celletti habla de dos cantantes de "impostación perfecta": Stignani y Pasero. Por cierto que también menciona su hábito de cambiar las vocales.
Sobre su registro grave, en mi opinión estamos confundiendo varias cosas. Primero, Stignani no era contralto. Segundo, raras veces dejaba de emplear el registro mixto aun en esta zona, es decir, huía del registro de pecho "puro" (sabemos que nunca es del todo puro). Esta es la razón por la que sus notas eran plenas y timbradas, pero nunca hinchadas en estilo verista. Y también la razón de su longevidad vocal, claro. Creo que reprocharle esto a Stignani es calumniarla, más o menos como preferir los agudos de si Stefano a los de Kraus.
Yo particularmente no he escuchado a ninguna otra mezzo sostener la tesitura grave de "O don fatale" con semejante homogeneidad. Incluso con Cossotto uno percibía el famoso "scalino".
Hombre, yo es que tampoco he contrapuesto la Barbieri a la Stignani porque la primera me guste más que la primera. Sino porque sus instrumentos eran distintos, siendo el de la triestina más oscuro que el de la napolitana y más contundente y sonoro en la zona grave (bien es cierto que el timbre era distinto, sonando en la franja media y grave algo más velado y noble el de Stignani y más
squillante, carnoso, percutiente y dramático en el caso de Barbieri). Y no es que lo diga yo, sino que todos los críticos coinciden en señalar a la primera como
mezzosoprano accuto y a la segunda como
mezzo-contralto. Que la Stignani tenía todos sus papeles más que en regla y que Barbieri tuviera puntos débiles (el agudo, por ejemplo, era bastante limitado) es algo que yo no he dudado nunca. Pero dada su insistencia en remarcar únicamente la ortodoxia de los graves en la napolitana, ¿debo entender que, según usted, todos los sonidos centrales y oscuros de Barbieri estaban mal emitidos, abombados y llenos de sonidos espurios por influencia de lo verista? Hombre, yo creo que no, que la Barbieri también era una intérprete con los papeles de la técnica en regla, aunque fuera de temperamento más arrebatado...
En todo caso me hubiera gustado verlas en teatro, porque a lo mejor terminaba decantándome por la Barbieri, si es cierto lo que todos los especialistas han señalado sobre la frialdad de Stignani en escena y su tendencia a "instrumentalizar" sus interpretaciones, fijándose más en el puro sonido que en la expresividad...
De todas formas, lo fundamental en su interesante último comentario está en la frase: "Primero, Stignani no era contralto". He ahí el
quid de la cuestión para mí en ese duelo que enfrentó a Stignani con Barbieri. Yo, como ya dije, prefiero las voces más oscuras, y la de Barbieri --incluso dejando a un lado ciertos usos espurios de emision y un exceso de
pathos interpretativo que la arrastraba en muchas ocasiones--, lo era más que la de Stignani. Tampoco debe extrañarnos la cosa, puesto que en el concurso ahora mismo se están enfrentando
mezzos y contraltos (o voces a medio camino entre ambas categorías) sin diferenciar entre ellas. Pero vamos, que tampoco voté a doña Fedora porque me guste más que la napolitana, sino por llevar la contraria a lo que estaba saliendo y por transgredir un poco (como hace nuestro Gruberoviano). Digamos que son dos cantantes de primerísimo orden...