Kandaules escribió:
NICO escribió:
Hasta ahí.
En nada de acuerdo con él, en su arenga contra el público de la Zarzuela, que la mantiene, disfruta y hace disfrutar. Y por supuyesto, si a mi me sisea alguien en el teatro, sale llorando, así que tenga un poco de prudencia a la hora de sacar pecho por ciertas amenacitas que son muy fáciles ante ochentones indefensos, pero algunos vamos con mamá a la zarzuela. Prudencia, amigo. Nunca sabes si otro te pude contestar y ponerte en tu sitio.
Pues nada estimado forero. La verdad es que ha dejado usted acojonado
La próxima vez que unos vecinos de butaca canten el preludio del acto I, les marcaré el ritmo. Cuando otra pareja me destroce el preludio del acto III porque no han terminado la discusión del descanso, les daré algún argumento para que lleguen pronto a un acuerdo, y le diré a la que usted llama "la china" que baje el volumen que no nos oímos. Cuando otra encantadora vecina de localidad se arranque con la seguidilla, le daré el tono para que pueda competir con Jossie Pérez. Igual lo hace mejor que ella. Y por última cuando otra vecina tan encantadora como la anterior se saque el collar de perlas para jugar con él justo antes del encuentro de Don José con Carmen en el último acto, y tras decirle educadamente que no haga ruido me conteste que de que me quejo, que ese ruido no molesta, intentaré que haga el ruido al ritmo de la música.
Lo que no haré será quejarme. Es lo habitual en cualquier teatro, claro. Y sobre todo no sisearé, no vaya a ser que usted sea alguno de ellos, y encima salga llorando. Por cierto, lo de amigo, ahórreselo
Estimado Kaudales, coincido plenamente con usted y sus reflexiones. Digo yo que la postura de quienes piensan que no hay mejor aprecio a la zarzuela que escucharla con respeto, silencio, atención... será tan respetable como los que piensan que hay que escucharla como si estuviéramos en una boda en el pueblo con la banda tocando "Paquito el chocolatero". A mi me enternecen las personas mayores y creo que les debemos siempre un respeto, pero eso no les exime de que por razón de su edad puedan hacer lo que les venga en gana en un teatro o donde sea. No confundamos ochentones indefensos con ochentones maleducados. Si algunos creen que esto es la forma de popularizar y recuperar la zarzuela yo creo que no es el camino; no veo relevo generacional como sí lo veo en teatros de ópera y auditorios. Me he quedado de piedra cuando he leído al Sr. Nico decir lo de "ponerte en tu sitio"

. Él sí se ha puesto en el suyo, más propio de un Coto Matamoros o una Belén Esteban en el plató del "Sálvame Deluxe" y programas afines, o mejor, en el plató de la Gran Nada

que es como habría que llamar a la educación de personas que esgrimen semejantes argumentos. En los penúltimos tristanes del Real, cuando Waltraud Meier iba a comenzar la Liebestod una señora mayor y una amiga empezaron a parlotear, aburridas de tanto Wagner y les llamé la atención. El hijo se encaró y tuvimos un cruce de palabras. En otra ocasión, en el Auditorio de el Escorial, en aquella Flauta Mágica dirigida por Colin Davis, una señora con una pulsera de monedas tintineantes nos hizo sufrir lo indecible, ignorando nuestras peticiones de que se quitase la dichosa pulsera o no moviera las manos, hasta que finalmente intervino una acomodadora. No contenta con eso canturreó "Der Hölle Rache" para que todos supiéramos que se conocía el aria.