|
Carletto es un gran entrenador y, además, apropiadísimo para el Real Madrid. Ya lo demostró el año pasado y aún con más mérito éste, ya que todo parecía irse al garete cuando el Madrid acumuló dos sangrantes derrotas consecutivas contra Real Sociedad y Atlético. Pues no, ha sabido recomponerlo todo y "dar con la tecla" como dicen ahora. Ese "si señor" bien analizado y puesto en su justa medida es un halago. Cuando se entrena a un equipo tan grande transcendente como el Madrid, lleno de divos, con tanta presión, con una afición tan amplia y exigente y una prensa constantemente encima, hay que tener otras cualidades, además de las intrínsicamente técnicas. Carletto sabe llevar el vestuario como nadie, a la prensa y también al presidente, que en este caso es alguien con tanto peso, para lo bueno y para lo malo, como Florentino. Ya no hay batallas, ya no hay shows en las ruedas de prensa, declaraciones, enfrentamientos...
El Madrid, por supuesto, no puede tener sólo 11 jugadores de élite, ni 13, ha de disponer de 16 al menos, para afrontar todas las competiciones con garantías. Bale es un crack, un jugadorazo con un ratio goleador impresionante. No puede decirse con seriedad que ahora no vale, porque tiene que jugar siempre Isco, pues no. Tiene mucho mérito el malagueño, cuya calidad nadie discutía, pero sí esa capacidad de sacrificarse que está demostrando (otro mérito de Ancelotti, igualmente aplicable al caso de James). Sí puede debatirse si contra equipos grandes es más adecuado el 4-4-2, ya que el resto de encuentros cotidianos de liga el Madrid los va a ganar con 4-3-3 o con 4-2-4 y en los que se atasque, un jugador como Bale (igual que Cristiano) es fundamental porque no necesita que el equipo cree juego para marcar. El entrenador seguirá manteniendo el equilibrio en el vestuario y el equipo, de modo que esos 16 ó 17 se sientan importantes y piezas fundamentales del equipo.
Muy superior el Madrid en el partido del Sábado, que pudo terminar, como ya se ha comentado, 5-1 a poco que Cristiano hubiera estado mínimamente clarividente en la segunda parte. Las avalanchas del Real Madrid arrasaron al Barcelona, que impotente, vió como le llegaban al área con una facilidad pasmosa. La dependencia de Messi (otra vez caminando por el campo como el año pasado) volvió a ser total y la organización defensiva hace aguas por todos lados. Busquets al 60% y mientras no se opere la pubalgia será difícil que mejore prestaciones, Iniesta muy lento y lejos de sus mejores momentos parece encaminarse, como dice el Marqués, en la cuesta abajo de la decadencia en la que ya está totalmente instalado Xavi, lamentable en sus declaraciones, una muestra de impotencia y mal perder (éste era el que se quejaba de mal perder de otros y se está viendo el suyo cuando ha llegado el momento). En fin, ALves y Alba dos laterales ofensivos que son un chollo para el equipo contrario, dadas las autopistas libres que dejan en cada costado. El Sábado jugó Mathieu, mediocre como lateral y como central. En fin, Piqué de pena y Mascherano resuelve como puede como central por su oficio y saber estar, pero no es su puesto ni nunca lo será.
_________________ "El canto como la belleza que se convierte en verdad" (Friedrich Schiller)
|