Abdallo escribió:
Lo que sí está muy documentado es que Wagner era una mala persona
Hay gente que piensa que no; incluso que, muy al contrario, era simpático, divertido, buen conversador (¿hay alguien que pueda dudar esto último?

), atento, amigo de sus amigos... El problema que tenía era el egotismo y el considerar que era un genio que necesitaba ser cuidado por todo lo que aportaba a la Humanidad con su Arte (en este punto, me permito remitir de nuevo, y perdonen ustedes, a
otro texto que escribí en mi blog, pero es que viene muy a cuento). Y no andaba desencaminado, pero se pasó un poco. Prueba de que no tenía que ser tan malo es todo lo que sus amigos y familiares le consintieron. Algo debieron ver en él (y en sus ideas) para apoyarle pese a todo. Ahora, que era un egoísta, de eso no cabe duda. Baste recordar --por si no supiéramos más cosas- el testimonio de su propio hermano Albert, a propósito de la petición de dinero que Richard hizo a su sobrina Johanna, quien le decía:
«Estoy acostumbrado a ue tú consideres a todas las personas sólo en la medida en que te pueden ser de utilidad. Tan pronto dejan de serlo, dejan de existir para ti. No sabes qué es el agradecimiento por lo pasado, ¡faltaría más...! Tanto más reconozco y aprecio tu talento, como tengo en poco aprecio tu carácter» (citado por Brigitte Hamann,
La familia Wagner, Barcelona, 2008, pp. 43-44).
Creo que ahí está la esencia del carácter de Wagner: su egoísmo (egotismo) y el creer que todo podía supeditarlo a sus arte y su talento. Pero todos (o casi todos) los genios han tenido sus pecadillos (Verdi, Chaplin, Allen, etc.).