Esta mañana me he pasado por Fnc y, como de costumbre, he picado y me he vuelto a casa con 3 Cds. Una bazofia y dos joyitas.
Empezamos por lo malo: El Opera recital de Rolando Villazón. Me abstengo de comentarios sobre la técnica de este señor, pero es que sus ataques al agudo son...
Vamos a lo bueno:
Viva Enrico Caruso. No tenía nada de él en casa, y como el hombre no termina de convencemer, pues a ver si me pasa como con Wunderlich, que a base de escucharlo al final entra... por ahora no. Su Vesti la giuva es colosal, pero su Giunto sul paso stremo... no sé, le falla algo en mi opinión... sonido demasiado abierto? No sé lo que es. Sólo se que a mi madre le ha parecido muy malo. Tiempo al tiempo, y a ver si se me limpian los oidos...
Y lo que estoy escuchando ahora, y eso sí que es una auténtoca joya:
Arias de ópera de Mozart con... sí, con ella. Ya sabeis a quién me refiero.
No esperaba que la señorita en cuestión (nonagenaria ya) hubiera cantado Rapto. Bueno, pues aquí viene un Martern aller arten para quitarse el sombrero. Algún fallito de afinación en las coloraturas, pero con el desastre orquestal de Karajan, eso no importa en absoluto.
Y luego ese Cherubino... no es que me entusiasme una voz de soprano en ese rol, pero es que ella le da ese ímpetu adolescente... sin palabras.
Y esa Susana... creo que sólo la Popp puede estar a la altura después de esto.
Por no hablar de su Condesa.. ha hecho que hasta me guste el Porgi amor... porque el Dove sono (que ya conocía gracias a cierto gentil personaje... que tan bien cantó Kozlosky) es de esos que se merecen un monumento más grande que las pirámides de Gizeh.
Y ahora está sonando su Mi tradì... Otro tanto.
Y luego viene el Non mi dir... se me hace la boca agua.
Bueno, sabeis de quien hablo, no?
Pa que luego digais de mis gustos...