En fin, el Maestro sigue "sin tener suerte" con los homenajes en el Teatro Real. Ya resultó infausto y escandoloso aquél de principios de enero de 2000 en el que se anunciaron sus "muy amigos" Pavarotti y Domingo y al final, como era de prever ya que estaban cantando en Roma las Toscas del centenario de su estreno, el primero no vino y el segundo dirigió algo y cantó "Madrileña bonita"...
AL igual que, con acierto, el busto del Maestro se ha situado en el Teatro de La Zarzuela, sede de sus grandes actuaciones y triunfos en Madrid, quizás el gran homenaje pendiente a Don Alfredo deba celebrarse en el referido teatro de la Calle Jovellanos. Está visto, que en el Real, saldo tras saldo, que se unen a los agravios que ya le dedicó el teatro en vida cuando se esperó al final de la segunda temporada de la reinauguración para contar con él para una ópera.
Sr. Zacarías, yo tampoco entiendo qué pinta Beczala en un homenaje a Kraus, ni el remedo complementario que se ha montado. Iré porque, como Krausista, tengo que estar, pero sin ningún entusiasmo. Eso sí, los homenajes a Domingo y Berganza que organizó el Sr. Mortier tampoco fueron de gran relumbrón precisamente.
Veremos lo que nos espera en el de Caballé del mes de Diciembre. El panorama no es como para ser optimistas...
