El Thor de Marvel tiene mucho que ver con el tema, ya que si se lee la serie de tebeos, se ve claramente que la inspiración del guionista es mucho más la ópera wagneriana, los dibujos de Bugs Bunny y las actuaciones de la Flagstadd en TV que un conocimiento extenso de las sagas y mitología germano/escandinava y convierte a los personajes del Anillo en estrellas del arte pop. Eso sí, los nombres han sido pulidos adecuadamente y Wotan es Odin, Loge es Loki y el Gotterdammerung queda sustituido por el Ragnarock, lo que contribuye a "desnazificar" la historia en un momento, el año 62, que la Segunda Guerra Mundial había acabado hacía poco más de 15 años.
La relación de las alas con las Walkyrias, además de los argumentos que Le Governeur expone muy acertadamente, es obvia, dado que montan caballos alados. En la fijación de los personajes del Anillo en el imaginario colectivo influyó de forma definitiva, a mi entender, Arthur Rackham, de forma tan intensa que identificas la ilustración con el personaje. Yo creo que el Sr. Alberich eligió su nick en gran parte por tener el lujo de colocar un avatar creado por Rackham. Por supuesto que Brunnhilda, mientras es Walkyria, lleva siempre el casco emplumado, mientras que tras perder la inmortalidad y su condición de Walkyria, deja de usar el casco, recurso visualmente muy eficaz.
Waltraute intentando convencer a la Brunilda ya mortal que entregue el Anillo
También tiene que ver el casco emplumado con el hecho de que las guerreras sean hijas de Wotan y que el cuervo sea el animal más cercano a Wotan, confidente y mensajero.
Un interesante ejemplo de la relación de los cascos emplumados y la saga nibelunga la tenemos en el film de Fritz Lang de 1924 "Die Nibelungen", en que Brunilda, que no es Walkyria, sino reina de Islandia, belleza bravía de la época, luce un atractivo tocado de cisne negro, y quien recibe en este caso el casco emplumado es el gigantesco y terrorífico Hagen Tronje....
Otro personaje wagneriano muy relacionado con los cascos alados es, por supuesto, Lohengrin, que en muchas ocasiones aparece representado con un casco rematado por un cisne metálico.
Afortunadamente esta imaginería tan farragosa se ha descartado, aunque muchas adaptaciones actuales nos hacen añorar los viejos tiempos de los cuernos, los escudos y los yelmos alados.