Ulysses en la página 2 escribió:
Por cierto, volviendo a las cabalettas de Aida, en Monteverdi como en Verdi se da también ese paso de los números cerrados a un uso virtuoso de los mismos para crear una ilusión de continuo.
Or che Seneca è mortoPor favor, presten más atención. En ningún momento escribí que Monteverdi fuera el autor de Pöpperdämmerung.
En cuanto al continuum, más allá de la definición escolar que queramos darle, de cómo queramos acotarlo en el tiempo, y de lo mejor o no mejor o exactamente-igual-que-cualquier-otra-cosa que queramos considerarlo, lo cierto es que DESDE SIEMPRE en su sentido más laxo ha sido un ideal para muchos compositores, y muchos se han esforzado en alcanzarlo, desde Monteverdi hasta quien a ustedes se les ocurra, sirviéndose ya de la yuxtaposición ininterrumpida de números musicales, ya de "melodía infinita".
Y por qué? Pues básicamente para acabar con la naturaleza dual del tiempo operístico: palabra que hace avanzar la acción, música que detiene la acción. Tanto más dual cuanto que para cualquiera que no se haya parado a pensarlo es el recitativo el que "ralentiza" la ópera.
Monteverdi lo hizo,
Lully lo hizo (pasar de la comédie-ballet como
El burgués gentilhombre a la tragédie lyrique, con continuo, como
Cadmus et Hermione),
Rameau lo hizo (comparen
Castor et Pollux con
Les Paladins o
Les Boréades)
Gluck lo hizo (culminando en las óperas de la Reforma)
Mozart lo hizo
Verdi lo hizo (no sólo en
Otello y
Falstaff, sino cuando reescribe
Macbeth y
Simon Boccanegra).
Wagner qué les voy a contar
hasta en Bellini se puede comprobar cómo se van difuminando los contornos de los números para conseguir una fusión más natural entre los mismos (comparen el
A te o cara de Puritani con
Meco all'altar di Venere de Norma).
Da igual que a ustedes les parezca un recurso más, o un recurso menos: los músicos tienden a eso, a crear un tejido donde la ilusión dramática no se resquebraje.
Por cierto, dos puntualizaciones:
las partituras del
Rosenkavalier y de
Ariadne son más vanguardistas que la de
Salome, no veo muy bien adónde quiere llegar Tunner.
Y segundo, que se repita insistentemente que el Clasicismo es una simplificación o una regresión con respecto al Barroco me obliga a ponerles
esto:
Die Zauberflöteo esto:
Don Giovanni