Gino escribió:
Los ejemplos están muy bien, el problema es que a mí el sonido de Freni no me parece pobre ni siquiera comparado el de Tebaldi,
no entiendo quién quiere escuchar necesariamente a una autopista cantando "Sì, mi chiamano Mimì" 
y si se trata de quién se trabajó más la cosa, ya podría la Tebaldi habérselo trabajado para que le durara más de diez años.
Pues yo, por ejemplo. Y por un par de razones musicales:
La primera, que una gran parte del aria se desenvuelve en la zona central, donde la rotundidad del sonido de Tebaldi es mucho más conveniente incluso en los momentos de cuasiparlato en que Mimì cuenta los detalles más prosaicos de su vida.
La segunda, más definitiva para mí, es el momento del clímax del aria donde Puccini pide
"con grande espansione" ("il primo bacio del aprile è mio") y
"con espansione intensa" ("il primo sole è mio"). Freni continúa en su colocación habitual, la que ha mantenido durante toda la pieza (la que nunca abandonaba, las cosas como son) y sus agudos aunque muy proyectados son producidos en esa misma zona de resonancia muy reducida, de tal forma que podemos escuchar "concentración" más que expansión. No puede “expandirse” más, su voz está en puntita, concentradísima.
Tebaldi tiene una resonancia completa: sube a máscara pero al tiempo es vibración de toda la cabeza. El otorrinolaringólogo Tomatis que estudió la producción del sonido en cantantes como Gigli o Caruso habla de esa resonancia completa en que desde la vibración de la laringe se propaga toda esta vibración por las vértebras del cuello y de ahí a todo el cráneo, actuando toda la cabeza como una enorme caja de resonancia, no sólo limitada a los senos paranasales de la “máscara estricta”. Si se escucha con atención, la sensación orgásmica de esa expansión expresiva en la interpretación de Freni quien la produce es Karajan y la orquesta que actúa compensando esa concentración, esa falta de expansión vocal en la soprano, mientras que en la de Tebaldi todo el orgasmo está en esa expansión vocal-expresiva suya. Total que con lo de Freni lo que debía ser un superorgasmo se queda en un orgasmo cortito.
Ya he dicho que la forma de cantar de Freni es muy cómoda y poco comprometida, que sin salir del canto en la máscara estricta se puede durar hasta el día del juicio final y que toda la labor de soldadura que realiza Tebaldi para darnos más cosas (para beneficiar la expresión como hemos dicho) es más problemática. Encima hacerlo sin que se aprecien los pasos de registro con un resultado tan homogéneo y bello como ella lo hacía es de quitarse el sombrero, pero sin duda es algo que cuesta más entrenamiento y tiene un requerimiento físico mucho mayor que el de Freni, lógico que implique un desgaste mayor. Se puede apreciar en otro momento del aria, algo que puede parecer una elección expresiva y que en realidad está condicionada a la diferencia de emisión de las dos. Los glissandi que hacen en “mi chiamaNO-MI mì” y “son tranQUIL-LA e lieta” entre sib3 y mi4, los de Freni son más bonitos, más delicados porque ya desde la primera nota (sib3) está colocadita donde tiene que llegar a la segunda nota (mi4). Los de Tebaldi son necesariamente más abruptos, menos desplegados, porque tiene que pasar la voz. Lo de Freni es más bello y más fácil, lo de Tebaldi es más costoso pero consigue que no se rompa la homogeneidad de la voz. El trabajo de la homegeneidad consiste en conseguir que apenas se noten los cambios de colocación de la voz, no en que la voz esté siempre colocada en el mismo lugar, eso no es ningún trabajo.
En definitiva, después de todo este rollo lo que digo es que a mí me convence más el Puccini de Tebaldi incluso en este ejemplo de heroína un poco ñoña porque si no se consiguen los efectos expresivos marcados en la partitura se me queda un Puccini descafeinado y metrosexual.