Gruberoviano escribió:
Gualtier Malde escribió:
En uno de los enfrentamientos anteriores, yo lo reté (retar es un verbo un poco fuerte, pero dejémoslo así para animar las cosas) a que presentara audios de la época dorada de Callas (digamos, 1949-1959) donde se evidenciaran las características que usted tanto discute de la soprano griega. Audios donde usted señalara "aquí, en el minuto tal, Callas usa un recurso veristoide" o donde diga "aquí en este pasaje Callas introduce una truculencia o un truco barato para eludir la ejecución de un pasaje de coloratura, o un trino, con el que no puede", o "aquí Callas falla en el legato e introduce gemidos, sollozos o gritos para disimularlo".
Y usted no lo ha hecho. Y lo cierto es que tampoco está obligado, por demás.
Resumiendo mucho: en la escena de la locura de Lucia, a mí
el timbre de Callas, que me parece feo ya de partida con ese vibrato stretto que se va acentuando conforme la señora asciende al agudo
me arruina la experiencia belcantista ya de partida. Es que un timbre así no es lo que yo busco en esos roles. La coloratura y los agudos,
por una cuestión de timbre me llegan a resultar hirientes, y en las antípodas de lo que hace una Sutherland o una Gruberova. Yo no quiero que me transmitan el sufrimiento de Lucia, yo en una página virtuosa quiero que la soprano me haga volar. Y con Callas es que no me pasa. Con
ESA voz no puedo, lo siento.
Cojan una escena de la locura cualquiera de Callas, a continuación cójanse otra de Sutherland o de la buena etapa de Gruberova... pero es que incluso de June Anderson: vean que, para bien o para mal,
no hacen la misma cosa, que no es el mismo concepto. Y entiendan por qué a mí Callas en todo ese repertorio no me convence: para mí, en esos roles, la pureza del sonido va por delante de cualquier otra cosa. Si eso falla, el resto me importa tres pitos. Siempre he tenido la sensación de que a Callas le importa el drama antes que el canto. En Lucia, entre "alfin son tua" y "alfin sei mio" Callas acostumbra a hacer una especie de gemidito, o lloriqueo o no sabría cómo definirlo. Supongo que es un efecto dramático, pero no lo puedo aceptar. Eso te lo puedo comprar en Puccini y algún Verdi, pero jamás en Bellini ni la mayoría de los Donizettis. A mí en belcanto la belleza del canto me parece la absoluta prioridad. Sobre todo porque, insisto, los libretos son infames. Es subjetivo pero es así.
Gruberoviano, usted con lo que acaba de escribir lo que demuestra es que el timbre de Callas no le gusta. Cosa que puedo entender perfectamente.
Pero me pregunto si usted ha escuchado la escena de la locura, digamos, de la primera grabación de EMI, o del registro de La Scala, o el del registro de Berlín. Porque allí Callas alcanza esa perfección que usted tanto busca, y logra controlar la voz con un resultado increíble.
En todo caso, vuelvo a insistir: usted se queda en el timbre. No ha logrado demostrar que Callas fallaba en el legato, o que sus agilidades eran imprecisas, o que escondía una mala ejecución con recursos baratos.
El gemidito que usted identifica en ese "alfin son tua" (vaya razón para decir que Callas está sobrevaluada) es un efecto de acentuación y coloración de la línea, cantada con un perfecto legato, que para nada resulta ajeno al belcanto.
Por otro lado, me pregunto cómo diablos disfruta usted de la Lucia de Scotto (que a mí me encanta), cuyo metal en el agudo era a veces todavía más hiriente que el de Callas, y que hace ese mismo "gemidito" en el mismo lugar, de manera todavía más acentuada.
Un poco de coherencia no vendría mal...
PD: La idea de que la Lucia de June Anderson (una cantante que también me gusta) pueda superar o rozar siquiera la de María Callas me parece de órdago.