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El partido de España ha sido simplemente un desastre.
Pues se necesita un desastre para que un equipo como el español pierda con Francia, sin Parker, Noah,.., en España y en unos cuartos de final de un Mundial.
El último cuarto, en especial, fue patético.
Orenga, como daba la impresión, cuando llegó la hora de la verdad fue simplemente un bulto sospechoso. Evidentemente, el hombre es tan mal entrenador como su currículum en el Estudiantes sugería. Pero sería injusto echarle la culpa de lo sucedido. A Orenga se le escogió para que fuera complaciente con el núcleo duro del vestuario, para que los jugadores se autogestionaran; se le eligió por sus habilidades como un 'yes-man' y su carácter bizcochón. Cuando llegó un partido donde se necesitaban más bien cualidades baloncestísticas, pasó lo que pasó, pero el verdadero culpable es quién le designó y los jugadores que deberían haber tomado el protagonismo.
Ayer casi todos los jugadores fueron un desastre. Menciones especiales para Marc Gasol, Ibaka y el barbado Sergio Rodríguez que va camino de pasar de MVP de la Euroliga a ser el último en ser elegido a pies en una cancha del barrio de Cuatro Vientos. El mejor, aunque claramente limitado por esas molestias en la ingle, Pau Gasol. Navarro intentó levantar el partido, y tal vez hubiera podido hacerlo hace 3 años, pero desgraciadamente ya no ese jugador. Pero al menos lo intentó, y no se escondió. Sin duda, los dos mejores jugadores de la historia del baloncesto español.
En fin, hasta aquí han llegado los años de oro del baloncesto (masculino) español. Sin duda, hubiera sido fantástico cerrar esta etapa ganando un Mundial en casa, o al menos con otra derrota épica ante USA. Pero no podrá ser. A partir de ahora toca reconstruir, y no hay mucho a la vista, la verdad. Es cierto que Marc Gasol y Rudy tienen 29 años, el barbado Sergio Rodríguez 28, Llull 27, Ibaka y el montenegrino Mirotic andan por los 23/24, como Ricky... pero el alma de este equipo han sido Pau Gasol, sobre todo, y Navarro, como demuestran los resultados conseguidos cuando Pau ha faltado a las citas. De hecho, ésta es la primera vez que no llegamos a la final de un torneo en el que juega Pau Gasol desde los Juegos de Atenas, si la memoria me es fiel.
Ojalá me equivoque, pero tengo la sensación que vamos a entrar en otra larga etapa de crisis parecida a la que vivimos tras el Mundobasket 86, donde llegamos a cuartos de final... en España. A ver si acertamos con el seleccionador, aunque sospecho que será otra vez el amigo Scariolo, recientemente despedido en Vitoria. En fin, esperemos que sean cuentos del abuelo Cebolleta, ganemos el próximo Europeo a los franceses en su casa, y nos clasifiquemos para Río 2016. Esperemos.
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