Tip escribió:
Pues reconozco que me ha pillado con el pie cambiado esta devoción hacia la fritura sopranil del Foro, que creía yo muy callasiano. Yo pensaba que Callas había irrumpido en el mundo de la Ópera para llevarse por delante a todas estas cantantes jilguerito, de virtuosismo vocal, pero que no nadaban en la psicología del personaje ni escudriñaban los mil matices que la Divina sí descubrió en cada papel que cantó y que la hace eterna.
O sea, que o bien Callas es la supermegadivamundial que liquidó una forma de cantar anacrónica y superficial de estas sopranillos friturescas o bien estas eran cantantes eran nombres grabados con letras de oro en la Historia Lírica Mundial y entonces lo de Callas no fue para tanto. ¿Con qué me quedo? Igual hay un punto medio. Pero ambas postura me descoloca un poco, la verdad.
La gran aportación de Callas fue el nuevo valor dramático y las nuevas hechuras que le otorgó a los grandes papeles belcantistas (Amina, Elvira, Lucia, y demás) que habían quedado en manos de las sopranos jilgueritos desde principios del siglo XX. Y con ello, lo único que hacía es recoger el testigo y recuperar la auténtica vocalidad de todos esos papeles que habían sido la base de los nombres míticos del XIX: Pasta, Malibran, Grisi y compañía.
En lo que respecta a otro tipo de repertorio, siempre hubo grandes cantantes que trabajaron la esencia dramática de sus personajes, aparte de los aspectos puramente vocales. Por ejemplo, Ponselle, Muzio o Mazzoleni, pero hay muchos más.