Carl Tunner escribió:
Será lo que no sea DDD o ADD o a saber, pero cuanto más antigua, menos conocimento y menos votos. Vamos, lo que yo decía: "no voy a ver
El nacimiento de una nación porque es muda".
Y no me vale la comparación con los casos de Fleta, Caruso, Gigli o Schipa, son tenores (reyes de la ópera) y tan famosos (el primero fundamental para un amante de la lírica en España), que no han tenido más remedio que escucharlos para no quedarse "coloraos". Si uno dice que no sabe quién es Lotte Lehmann o Maria Jeritza, no pasa mucho, pero decir que no se ha escuchado jamás a Caruso o Gigli, rojito, rojito y no por el sol.

A mí me parece tan absurda la postura de Gruberoviano (anti-fritura hasta el punto de votar a Domingo contra Schipa o un despropósito semejante, no recuerdo bien) como poner en un pedestal a Martinelli, quien cantaba como un pregonero, sólo porque "hay ruiditos" y porque cantó en los agnos 30.
Pero claro, en los agnos 30 todos eran unos hachas y eso siempre será superior a Bergonzi o a Wunderlich o a Freni o a Tebaldi, quienes además "hipergrabaron".
Voy a Jeritza, porque creo que es lo que ha dolido:
una cosa es la historia de la música, ahí está claro que esta segnora tiene un lugar, como lo tienen Giuditta Pasta, Maria Malibran, Giuseppina Ronzi de Begnis o Rubini.
Pero estamos valorando los Inmortales "del canto grabado". Y ahí es indudable que la calidad y la cantidad de lo "grabado" va a pesar. Por muy genial que fuera la Patti, con lo que nos queda de su arte, sólo podemos entreverlo. Lo mismo con Tamagno. Lo mismo con de Reszke.
Con lo que nos queda de Jeritza, lo que decidieron los foreros es que por muy histórica que sea, Freni les gusta más.
También con lo que nos queda de Arangi-Lombardi los mismos foreros decidieron que ésta era superior a Leontyne Price.
O sea que no diga que, en este foro, cuanto más antiguo y menos discos, más ignorados y menos votos.
No segnor: Jeritza perdió, no hay más. Ponselle perdió, pero por los pelos, y todo el mundo estuvo de acuerdo en que aquello era un combate de titanes, digno de la final o semifinal.