Alberich el Negro escribió:
Y la prestación sigue siendo tan deficiente e inadecuada como en los actos anteriores, aunque al intérprete se le vea sufriendo menos..
Yo, en cambio, creo que mejora bastante con respecto a los dos primeros actos. No se venga arriba: sigo considerando la actuación de Domingo en un global mala. Nunca dije lo contrario, aunque sí digo, y mantengo que en el contexto actual no está quitando trabajo a Bastianini, Warren o Merrill, si no a Gavanelli, M.Moore, o Hampson. En tales circunstancias, yo compro antes un Luna de Domingo que uno de Hampson, es que es así de sencillo: eso convierte el Luna de Domingo en bueno? No, no y no, lo convierte en menos malo de lo que los supuestos bartitonos verdianos del mercado tratan de hacer. Y nada más
Alberich el Negro escribió:
La verdad, no termino de entender muy bien por qué motivo lo que en otros cantantes se consideraría, quizá, como una falta de respeto para con el público --cantar en malas condiciones físicas (salvo que la cosa ocurra un poco antes de empezar el espectáculo)-- en el caso de Domingo es justificable e incluso argumento poderoso para valorar sus méritos canoros en esa representación concreta..
Bueno, el tema de seguir adelante con una función estando aquejado de enfermedad, cuando esta se anuncia ty se dice que es por deferencia al público, lo hemos visto cientos de veces. Ya es como tome eso cada uno. Para mi, lo haga Domingo, o lo haga Hanna Montana, no es falta de respeto; me resulta creible la deferencia al publico. ¿Por qué he de creer o afirmar que es por lo contrario?
Alberich el Negro escribió:
No sé si se dan cuenta de que algunos insistimos en lo negativo de Domingo (que fue prácticamente todo en este Trovatore) porque ustedes no hacen más que insistir en lo contrario.
Es que no es así; nadie ha destacado ni hecho elogios sobre Domingo. Nadie lo ha hecho en este hilo. Lo que algunos no hemos hecho es no sumarnos a la ciber dilapidación de Plácido. Pero eso, por mucho que lo repita, no tiene en abosluto nada que ver con bravear ni aceptar ni dar por buena su actuación.