Vamos a ver. En el mensaje de Miss Jane está la clave, pero también en los de los defensores Spinoza y Despinetta.
Que me diga alguien o indique si así la consideran en alguna parte de la crítica internacional, si Pilar Lorengar está entre las 10 mejores intérpretes de Tosca, Butterfly, Mimi, Manon Lescaut, Violetta... Papeles para los que, primeramente, le falta entidad en centro y grave, además de un fraseo más variado e incisivo y un carácter. Como intérprete, no hay personalidad. Es siempre ella, elegante, refinada (bordeando lo remilgado, pero bueno), pero no hay personaje. Escuchen su Traviata con Maazel y no destaca ni en el acto primero que debería ser el suyo con una colatura del montón. Una de las Violettas más aburridas que existen.
Por otro lado, ni los más encarnizados enemigos de Edita Gruberova pueden discutir que es referencia, al menos, como Zerbinetta, Konstanze, Reina de la Noche, Lucia, Adele y como intérprete de las arias de concierto de Mozart. Insisto ni el más furibundo enemigo, podrá dudar que en esos papeles, al menos, es excepcional y está entre las referenciales y así lo reconoce hasta la doctrina de Papúa Nueva Guinea en combinación con la isla de Bora Bora. Al igual que son excepcionales en lo suyo, otras como Flagstad, Varnay o Nilsson (para mí ésta debería ser más valorada y llegar más lejos, porque brilló en Wagner, pero también es Turandot o Elektra referencial y más que apreciable como Tosca, Lady Macbeth, Amelia, Aida, Salomé- cualquier comparación con la mitificada Flagstad es absurda desde mi punto de vista).
Spinoza sitúa a Lorengar en el grupo de las Raina, Margaret Price y Sena Jurinac. El terreno más propio de Pilar Lorengar por arte de canto, instrumento vocal y temperamento y donde más ha brillado es Mozart y afines junto a algún otro papel como la Marenka que grabó en alemán. Ahí se enfrentaría, de las tres presentadas, con Jurinac y Price. Cada uno que opine. La galesa destacó en Mozart tanto o más que Lorengar y con una voz más nutrida y consistente, pero es que además repasa a la aragonesa en todos los Verdis que afrontó, mucho más cercana al acento Verdiano y sólo hay que escuchar su Amelia con Solti, o su Desdemona fabulosa con la misma batuta (en audio o Vídeo) y sus Verdi Requiem. Lorengar brilló en Elisabetta y en Desdemona, los papeles más líricos y de expresión más puramente femenina y sumisa. Como mucho empata en ambos con Price.
En cuanto a los Puccinis de Lorengar al lado de la emoción suprema, la conmoción, de los que afrontó Doña Raina, pues bueno, yo lo tengo muy claro, pero cada uno que opine.
Pero, aún concediendo a quien sea que en el grupo de esas cuatro, Lorengar sea le mejor ¿Es cómo para que pase a cuartos (es decir 8 mejores) de un concurso de sopranos de toda la historia del sonido grabado? Reflexionen.
Y una última cosa, todo es respetable, todo es discutible, pero sorprende y causa dolor leer ciertas cosas, por ejemplo a Despinetta y lo digo sin acritud que diría alguno, más bien con afecto, que cada vez que Gruberova va al Liceo, ajada o no, se desgañita a bravearla y luego va a camerinos a ponerse a sus pies
