Gruberoviano escribió:
Voy a ser honesto conmigo y con ustedes...
Ciertamente, ninguno de los dos es mi ganador. En una hipotética final que fuese uno de estos contra casi cualquier otro, probablemente yo hubiese votado a cualquier otro. Ya he expuesto las razones varias veces a lo largo de este juego: la escasez de registrso íntegros (¡suman UNA ópera completa grabada entrre los dos!), el componente de fritura absoluta del que me siento bastante desligado y el ser los dos representantes de una manera de hacer las cosas que hoy por hoy es una quimera, son algunos puntos sobre los que quiero volver antes de emitir mi voto.
Está claro que Fleta me disgusta menos que Schipa (no me explico cómo Schipa pudo haber llegado hasta aquí, llevándose por delante a tanta gente buena) pero tambiéb Fleta se llevó por delante a nombres que para mí sería fundamental que hubiesen llegado A LA FINAL (no es nada personal contra Fleta, pero esto es una final) en su lugar...
Dicho todo esto, considero que lo más honesto es EMITIR UN VOTO EN BLANCO en esta final, primero porque me es indiferente quién gane; y segundo porque ninguno de los dos hubiese sido mi candidato en una final.
Y, después de pensarlo mucho, he decidodo que voy a ejercer mi voto, pero sin decantarme a estas alturas por ninguno de los dos. Así que ese es mi voto, EN BLANCO.
Pero Gruberoviano, dejando a un lado que me parecen estupendos su posibilismo y la postura en el voto --yo, de hecho, también estoy pensando ahora mismo en la posibilidad de dejarme llevar por el voto en blanco--, no puedo comprender que una persona como usted, a la que tanto le interesan las voces --a juzgar por los comentarios que suele dejar aquí--, escriba lo que puede leerse arriba sobre las antiguas grabaciones de la era acústica y electrónica que, por desgracia, son el único formato en que se nos ha conservado el testimonio de mejores épocas del canto. Al margen de que a mí no me importan esas deficiencias técnicas --porque lo que se oye tras ellas es puro oro--, creo que resulta imprescindible conocerlas en profundidad todas ellas (o cuantas más mejor), pues es ahí donde se han conservado para la posteridad los fundamentos del buen canto ahora ya perdidos. Es como si un prehistoriador, y perdone el símil, se negara a acudir a la Arqueología como fuente de información porque le molesta mancharse de tierra... O, mejor aún, como si un cinéfilo de postín repudiara
Nosferatu o
El héroe del río en favor de
Brácula: Condemor II y una comedia de Jim Carrey, simplemente porque estas últimas se ven mejor y tienen un sonido más estereofónico...
No sé, no puedo entenderlo bien, la verdad...