Rupert de Hentzau escribió:
Obviamente, teniendo un micrófono en cada esquina a cualquiera de estos cantantes míticos se les podría pillar en un renuncio, pero ése no es el elemento que marca la direncia con el presente, porque un fallo (o dos, o tres) lo tiene cualquiera. La diferencia estriba en tener los papeles en regla en los asuntos técnicos y que dan fundamento al canto, y ahí no hay color entre aquellos cantantes y los del presente, salvo contadas excepciones. Y dándole la vuelta a la tortilla, también se podría decir que muchas de esas grabaciones añejas que tanto enseñan, se hacían a la primera, sin posibilidad de repetir ni tampoco de enmendar. Todo lo contrario de la engañifa en que se ha convertido el mundo del disco de un tiempo a esta parte.
Exacto de la primera a la última letra Sr. Hentzau. No es cuestión de un fallito de más o de menos, es que ahora no tienen ni la voz en su sitio, ni bien colocada, ni bien impostada, ni un mínimo control sobre la respiración, sobre la columna sonora, sumado a un desconocimiento ya no sólo de los fundamentos del arte canoro, si no de los mínimos rudimentos que le confieren a uno la categoría de profesional del mismo.
Y esas viejas grabaciones tienen más verdad que todo el mamoneo de corta-pegas y programas de ordenador donde canto yo el "Nemico della patria" le dan a cuatro botones y parezco Piero Cappuccilli.
Alguna puntualización porque este fragor de enfrentamiento, (maravilloso todo hay que decirlo, porque la ópera es pasión y estamos ante tenores legendarios, grandiosos), le lleva a leer a uno cosas tan extravagantes como que Beniamino Gigli fue "el verdadero Caruso" ¡Pásmense!. Caruso tenía la lágrima en la voz, el otro era troppo piangente y muchas veces blandito, lo cual nunca fue Caruso, siempre viril.
El inolvidable tenor de Recanati (no de Macerata) no cantó en el Real, y su gesto de no aceptar bajarse el cachet en el MET después de la gran depresión fue feo, feo. Miguel Fleta sí cantó en el Real, por supuesto, y sacaba el piano después de cada actuación para cantar jotas y con una generosidad y sin piedad para con sí mismo, seguía cantando desde el balcón del hotel ante la muchedumbre. Efectivamente, no pudo actuar más en el MET porque incumplió un contrato firmado, lo que le llevó a un pleito contra el gran teatro Neoyorkino que se estudia en las facultades de derecho en la asignatura de derecho internacional privado. Pero no sé si alguién puede dejar de valorar lo que significaba llegar allí y después de lo que había sido Caruso, arrasar con Pagliacci y con Tosca al lado de, nada menos, ¡¡¡¡Maria Jeritza y Antonio Scotti!!!!
Pues sí de grabar óperas completas se trata, que ganen Domingo, Gedda y Fischer-Dieskau que han registrado hasta "la vaca lechera" y "la gallina turuleta con cabaletta". Por esa regla de tres, Andrea Bocelli debe votarse antes que a Caruso, Fleta o Schipa, porque no veas si ha grabado más óperas completas. La Gencer grabó un disco de arias en toda su vida. Me importa un pepino. Si Fleta hubiera actuado en los 50 y 60 tendría grabaciones en vivo, que nos habrían dejado bizcos, pero en su época nos conformamos con una buena colección de fragmentos que como bien decía D. Gerardo, cubre los más variados géneros y dan perfecta muestra de su arte. Giuseppe Danise grabó cuatro cosas y media, suficiente para que cualquiera con oído, le vote antes que a prácticamente, cualquier barítono de la época posterior a la segunda guerra Mundial.