Aunque después de la eliminación del Maestro Kraus no me quedan muchas ganas, como estoy de vacaciones seguiremos jugando.
Yo veo batante parejos como tenores a Tucker y Domingo, el cual está teniendo mucha suerte con los emparejamientos, pero mucha. En fin, el sorteo puro es lo que tiene.
Tucker sobrepasa el madrileño en resolución del pasaje y agudos en punta, con gran expansión, timbradísimos, squillanti. Sin la experiencia del vivo, sí parece que la voz es más caudalosa y potente, además esos sonidos tan percutientes debían ser tremendos en teatro. Sin embargo, encuentro el timbre de Domingo mucho más bello, envolvente y seductor. Asimismo, me parece más musical y superior en la articulación y pronunciación del italiano. Tucker siempre resulta extraño, como un yankee que masculla el idioma de Dante (no hace las dobles consonantes la mitad de las veces, otras se olvida directamente el texto y mete morcillas, las t son tch...), Domingo jamás. A éste tampoco se le puede discutir su superior versatilidad. No me imagino a Tucker consiguiendo el nivel que ha alcanzado Domingo en los Wagnerianos Siegmund o Parsifal. Por no hablar de sus apreciables creaciones en los más variados repertorios e idiomas. Tucker atesoraba unos acentos vibrantes, apasionados con una entrega siempre sincera, frente al muchas veces demagógico Domingo y seguramente daba un nivel notable en todas las representaciones porque no se dedicaría a ir de aquí para allá como el incombustible Domingo. Sin embargo, el carisma de éste es imbatible y eso se tiene o no se tiene. Es como el arte en palabras del Maestro Rafael de Paula "Al que le cae, le cae"
Por tanto, como siempre hago en estas votaciones cuando considero que el enfrentamiento está igualado, me inclino por detalles entre los que pesa especialmente el subjetivo-emocional. Y ahí, el Sr. Domingo, me ha dado muchas grandes noches de ópera en vivo. Además, con los contendientes que quedan no pasará de la próxima ronda (supongo).
Por tanto, Plácido Domingo.