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Un juego que podría ser aún más inesperadamente interesante que el campeonato de óperas, sería el de su emparejamiento. Emparejar el monteverdiano Ulisse y el Oro del Rhin, cosas así. Y podríamos trasladarlo a obras literarias o a autores. Walser y Kafka, Hölderlin y Rilke. En este caso serían parejas demasiado cosanguíneas, no darían hijos vigorosos. Vaya cuatro! De mojar pan, si me permite la muy fea expresión.
Por supuesto que puede ser que me 'encuentre' con Mann, caro paisano (porque entiendo que lo de maño -súper o regular- será de nacimiento, no de vocación). Nunca digo de esta agua no beberé. No sería encontrarme, porque ya nos hemos visto mucho, sería congeniar. Respetándola mucho, la gran novelística del xix , desde Balzac hasta Zola, no es lo que más me atrae. Ni siquiera Tolstoy (en sus obras grandes). Eso puede ser también un motivo de mi frialdad con Mann, porque, creo, una dimensión importante en sus obras largas es emular y actualizar ese tipo de obras.
A mí si me gustan los diarios, incluso bastante. Los leo, como se lee el Ulysses (el libro, no el forero), uno siente interés por saber por qué finalmente no vino a cenar X, o por qué había mucha gente en un cruce, o cuántas pintas se tomó Mulligan o por cualquier cosa. Y lo filosófico en lo narrativo también me atrae aunque eso, creo yo, nunca lo he visto bien hecho. Como decía uno en los toros al ver una mala faena: Me dan ganas de bajar!
A Musil eso no le afecta, va por otros cauces. Me tranquiliza ver, caro Ulysses, que no le gustan sus ideas: ese aspecto -que, ya digo, teóricamente me atrae, al menos como reto- en él me pareció que le quedaba particularmente fatal: ni son muy buenas ni sabe integrarlas, en lo narrativo deben aparecer como de tapadillo, diluidas, ... Insisto que hablo sobre él superficialmente, me reservo la posibilidad de dar algún día una opinión mejor fundada.
Está bien que invadamos de literatura el foro. Eso de la música es para pusilánimes! Podríamos invadir también el Crónica de Funciones. Y si se chinchan, que se chinchen!
_________________ Et O ces voix d'enfants, chantant dans la coupole!
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