joseluis escribió:
Pues hoy he visto los videos de los recitales de Callas y Di Stefano en Londres (1973) y Tokio (1974).
Debo decir que no los conocía y me han sorprendido. De siempre he leído que aquello fue horrible, espantoso, no se debió hacer nunca, etc. Bien, yo veo dos cantantes en claro declive, con voces muy cansadas y envejecidas, con momentos penosos (ese agudo final de Pippo en Tokyo). Pero María conserva su capacidad innata para transmitir. Incluso en concierto, su encarnación de la suplicante Santuzza es conmovedora. En Don Carlo se marca un "Ah, Iddio su noi veglió" digno de sus mejores tiempos, y en el "Suicidio" de Gioconda emite varios graves rotundos, timbrados y sobre todo expresivos. En cuanto a Di Stefano, el timbre sigue siendo único, aun habiendo perdido buena parte de su legendario "chisporroteo".
En conjunto, la sensación que queda al ver estos videos es agridulce. Conviene quedarse con los buenos momentos, que los hay. Y desde luego, se han visto y oido cosas peores.
Totalmente de acuerdo. Aún hay buenos momentos, sobretodo a cargo de la divina. Ese del Don Carlo me impactó desde la primera vez que lo ví y volví a lamentar que no aparezca algún registro de su interpretación de Elisabetta de 1954.