A favor: la "Gran Nada"
En contra: todo.
Al igual que dice tunner, a mi lo de las repercusiones o repercutidos o repercatados me deja tan frío como el average de asistencias por minuto de un centro delantero de futbol. Además de ser una cosa que se dice en plan porque sí, porque eso de que ahora tiene más repercusión internacional que antes o que mañana, es un pedo a la Luna indemostrable. Yo no sé en qué se basan para afirmar si hoy un teatro como el Real tiene más "repercusión" que un Covent Garden, una Bastille, una Scala, el Met, el Mariski, la Opera Estatal de Viena o la ópera municipal de Pelotas (Brasil). Y si la tiene más hoy, ayer, o desde qué fecha y hora, en base a qué: afirmación tan consistente como si digo yo justo lo contrario. Invención pura y dura, pero no se esfuercen, diablillo o delaforce: por mucho que lo repitan no va a dejar de ser eso, una invención, una nada.
Menos pues peditos de esos y más hechos.
¿Y cuales son los hechos, que no pedos a la Luna o brindis al sol?
Pues miren, que el Real por primera vez en su historia, e incluyamos si queremos la historia de la opera en Madrid con la Zarzuela, ha tenido que invertir en promos y publi para que la gente se abone, porque por vez primera la programación y oferta es tan chusca que la gente se ha dado de baja a mansalva. Qué lejos quedan aquellos días en que "oye, tienes abono de ópera, qué suerte y cómo lo has conseguido? yo quiero...". Hoy día das una patada a un bote y tienes tres abonos para el real. Porque antes el abono era maravilloso, y hoy día el abono es abono (en el otro sentido de la palabra, el que procede y generan las vacas o cerditos). Antes, si con el abono un día no podías ir, ponías un mensaje y tenias un problema porque a los pocos segundos tenías cinco peticiones por tus entradas, hasta con pujas. Hoy, te las comes con pan bimbo si no puedes ir.
Y ahora me vendrán con la crisis: ja ja y re ja. Miren , este es un producto que les guste o no es de lujo, y esos, cuando se exponen, son pudientes a las crisis, ya lo han sido en el pasado, pero cuando lo hemos cambiado, ya no interesa, la demanda es nula en crisis o bonanza: hoy ir a la ópera no es ir a Verdi, Puccini, Wagner o Bellini. Hoy es otra cosa. Miren, para abonarse al Real Madrid hay años de lista de espera, y se trata de llenar un estadio de 80 mil tíos. Y para el Teatro Real, antes había lista de espera. Hoy, ya digo: una llamadita de telefnono y lo tienes, y hablamos de llenar una sala de cerca de 2 mil personas. En esto "crisis what crisis" decían los supertramp.
Más hechos. Hay unanimidad en señalar la "Gran Nada" como éxito por parte de los que le defienden.
Señores, el mundo al revés. O sea, que se venden ni dos entradas, la gente que va es la de abono que se le agrupa en una función hasta cuatro turnos. La asistencia es baladí, y el éxodo de gente durante las funciones deja corto al del libro bíblico. ¿Y eso es un éxito?. Pensaba que lo de jugar al mundo al revés es cosa de niños de primer grado. Veo que los aficionados a la ópera más vanguardista también juegan a tal cosa. Sean felices pues con tal juego.
Curioso, oye, no sabía yo que el gran éxito equivale al gran fracaso de público (mejor dicho sonrojante y ridículo fracaso de público). Pero si estos son los argumentos que se incluyen como "pros", es que entonces este estudio es un completo absurdo. O directamente damos al razón a los defensores: si los fracasos son éxitos ahora, gana Mortier por goleada.
Más hechos. 200 años del nacimiento de Wagner y Verdi, y en el Real, ese teatro con tanta... repercusión, se les ha hecho a ambos un corte de mangas seguido de un calvo. Claro, en los teatros con poca repercusión, como el Met, o la Scala o Viena, sí se les ha tenido en cuenta. Pero ahí, claro tienen poca repercusión y dado que abarrotan funciones esos nombres propios en el mundo al revés lo deben de llamar fracaso. Voy comprendiendo.
Y un último hecho, el menos importante, porque es mío personal. Alguno de los que escribe aquí no había nacido o llevaba pañal cuando servidor comenzó a ir a la ópera. Desde que la descubrí he amado el género y disfrutado con él como un enano. Mi gran tesoro y planazo mensual ha sido mi asistencia a la ópera, con un abono que es y ha sido para mi y para mi santa, nuestro disfrute, y para lo que no hemos tenido reparos en invertir y organizarnos para poder compatibilizarlo con nuestras obligaciones familiares.
Desde hace dos-tres años el abono en cuestión para mi y para mi santa se ha convertido en una insoportable carga. Salvo contados con los dedos de la mano, ir a la ópera es un suplicio, y una rabia tener que renunciar a estar con nuestros niños por ir a ver cosas que no nos interesan ni medio ápice. El amor al género y el seguir apostando por él nos ha hecho renovarlo, pero ya nos hemos dado por vencidos. Lo único bueno es que como digo antes, conseguir hoy día abonos o entradas en el Real es tan facilísimo que si la cosa cambia, con una llamadita de teléfono será suficiente; eso sí, rápido porque si la cosa felizmente cambia volverán a estar petadas las demandas de abono y de entradas. Como siempre pasa cuando lo que se ofrece es ópera y no grandes nadas, koncept y similares naderías.
Repercusiones. Yo no sé qué "repercutidos" hay hoy día, sin ir más lejos, en el Teatro de ZArzuela. El caso es que hoy día me hace más ilusión ir a la zarzuela que al Real. Infinitamente más, lo que hacen y proponen ahí me interesa, lo disfrutamos todos, la calidad es más que digna y el ambiente es pr para y en prò del género. Hechos: que un teatro más pequeño, con menos medios, con menos subvenciones, con cuerpos estables de menor calidad, esté ofreciendo productos que cosechan más éxito, despiertan más interés en el aficionado de toda la vida y llenen el aforo sin que se salga ni medio tío hasta el final, es algo que debiera hacer pensar a la gente. Claro que... en el mundo al revés son los síntomas del fracaso todos esos precisamente... no sé... igual... habría que contratar a alguien en la Zarzuela para que sus propuestas estimularan al no ir o a irse en medio de la función y cabrearan al aficionado rancio... se lograría así mayor "repercusionismo" que es lo suyo... claro, claro, ya voy captando esto del mundo al revés.
Hola.
(debe ser así como se dice "hasta pronto" en el mundo al revés)