Ayer estuve en Cinesa viendo las
Vísperas francesas (
Vêpres), del ROH. El sonido estuvo bastante bajo de volumen hasta el primer descanso.
Poplavskaya no cantó, en su lugar estuvo Haroutounian, que apareció en julio con el
Requiem del Real. Me gustó menos como Helen, no llegaba bien arriba y el bolero, lentito, lo comenzó dignamente para naufragar en las agilidades.
Hymel tiene una bonita voz, llega muy bien a los agudos, tiene gusto cantando (aunque a veces parecía que se hartaba de tanto cantar, son piezas un poco largas) pero me da que de volumen anda escasito, a falta de comfirmarlo en teatro. Y el papel era un poco fuerte para él, se le veía muy esforzado.
Volle empezó más o menos bien para acabar menos o más mal. No me gustó, bastorrillo y con problemas en los extremos, que no en las extremidades, como se vio en la obertura. Ronqueó bastante.
Schrott era el punto negro del elenco y he de decir que fue al que con diferencia mejor se le oía y que cantó bastante bien. Voz entubada, sí (parecía que había ido de compras por la ferretería Sirera) pero no me desagradó lo más mínimo. Notable su "O toi Palerme" (o como se escriba). No es que fuera una maravilla pero comparado con el Escamillo de la Scala hace unos años, gloria bendita. Lo cual no deja de preocuparme: ¿será mi fin como espectador operístico?
Para el final dos apuntes de la producción. Aunque lo quisieran disfrazar con una presencia constante en los distintos actos, el ballet se lo comieron con
fish&ships, lo cual en parte agradecí (media hora antes que llegué a casa). Y por último, en la obertura se simultaneaba con una escena con las bailarinas, Procide y Monfort que por una vez, y sin que sirva de precedente, estuvo muy logrado, explicando la situación anterior a los hechos de la ópera y además siguiendo el hilo de la obertura, estilo
Fantasía. Pese a unos grititos que molestaban un poco, un buen trabajo.

Al Mortier del ROH le encanta hablar. No paró un minuto.