Gérard Mortier, en su libro "Dramaturgia de una pasión" relata que
Citar:
"Los directores de escena han buscado otros espacios para acoger sus espectáculos.(...)Estas experiencias ambicionaban alcanzar diferentes objetivos (...), finalmente derribar las barreras que ciertas arquitecturas habían creado entre el edificio y el público, y que daban al espectador la sensación de entrar en un privilegiado lugar de culto, ejemplificado en el Palais Garnier (...) En mi etapa de París, invité a las empleadas de la empresa de limpieza de la Opéra Bastille a un espectáculo de Bernice Reagon, especialista de góspel y blues y creadora junto a Bob Wilson de The temptation of Saint Anthony, pero la noche del estreno pude constatar que habían dejado sus localidades vacías. A la mañana siguiente me confesaron que, a punto de entrar en el Palais Garnier, no se habían atrevido a subir la gran escalinata y se habían vuelto a casa"
No sé, yo he llevado a gente muy humilde a la ópera y al ballet tanto aquí en Madrid como en Perú. Estando de vacaciones en Lima hace ya seis años; se me ocurrió llevar a mis primos a ver "Blancanieves", un espectáculo de ballet con música del hermano del famoso Aram Khatchaturian en el Teatro Segura. Hasta la restauración del Teatro Municipal y luego la inauguración del nuevo Gran Teatro Nacional, el Teatro Segura era el teatro de la ópera en Lima y seguramente el único importante y estable del país. Mis primos vivían en un barrio mucho más humilde que las peligrosas
banlieues parisinas o cualquier otro barrio pobre que Mortier podría imaginar. Pues bien, a mis primos LES ENCANTÓ. Un año después uno de ellos emigró a España y se vino conmigo a ver "Un Ballo in maschera", en el Real. Me agradecieron por llevarles a ver algo que de otra manera no habrían visto y salieron hasta tarareando melodías de la partitura. El Teatro Segura se inauguró en 1909 y es de herradura italiana:
https://www.youtube.com/watch?v=MVzbtw3AQfMSi ven el video verán que no muerde.
http://es.wikipedia.org/wiki/Teatro_SeguraNo entiendo la actitud de esas señoras ¿será cuestión de mentalidad? Aunque Mortier tuviera razón en que los teatros de ópera antiguos podrían parecer lugares de culto riguroso, nunca he visto impresiones negativas en la gente que me ha acompañado al Real en estos doce años. Todo lo contrario, les haya gustado o no la ópera al menos su impresión ha sido positiva. Hasta la de conocer, por una vez en su vida, el edificio.