Fecha actual 10 Dic 2019 16:47

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]




Nuevo tema Responder al tema  [ 16 mensajes ]  Ir a página 1, 2  Siguiente
Autor Mensaje
 Asunto: Mozart 2006: Lucio Silla K 135 (1772)
NotaPublicado: 02 Abr 2006 20:50 
Desconectado
La Donna del Lago
Avatar de Usuario

Registrado: 09 Ene 2006 22:18
Mensajes: 5212
Ubicación: Estado Zen
Lucio Silla. Dramma per musica in tre atti KV 135. Wolfgang Amadeus Mozart. Libreto de Giovanni de Gamerra.
Estreno en Milán, Teatro Regio Ducale, el 26 de diciembre de 1772.
PERSONAJES:
 Lucio Silla: dictador romano
 Celia, su hermana
 Cecilio, senador proscrito
 Giunia, su prometida e hija de Mario (adversario de Silla)
 Lucio Cinna, patricio, amigo de Cecilio.
 Audifio, tribuno amigo de Silla.
 Senadores, oficiales, soldados, guardias, pueblo.
Acto I
En las cercanías de Roma, el senador proscrito Cecilio, que ha regresado a escondidas del exilio, espera impaciente la llegada de su amigo, el patricio Lucio Cinna. Cecilio está ansioso por conocer de él, noticias de su prometida Giunia, la hija del fallecido Mario. Ésta llora por él, creyéndole muerto y el dictador Silla intenta conseguirla como esposa mediante este engaño. Cinna aconseja a su amigo que sorprenda a su amada en el sepulcro de los héroes, donde ella acude todos los días para llorar la muerte de su padre.
Mientras tanto, en los aposentos de Giunia, Lucio Silla pide a su hermana Celia que le ayude. El desprecio con el que le trata Giunia debe desaparecer, sino no tendrá otra alternativa que utilizar la fuerza. Celia, sin embargo, le recomienda paciencia y comprensión, y verá cómo el amor que siente hacia ella triunfará sobre la fidelidad que Giunia mantiene hacia su amado fallecido.
Silla se acerca a Giunia con palabras compasivas, pero la única respuesta que recibe es el odio que ella siente hacia él por ser el enemigo de su padre y la confirmación de su amor por Cecilio. Cuando Silla la amenaza, Giunia responde orgullosa y sarcástica que la muerte sería una liberación para ella .
Ya solo, Silla se debate entre su cólera y el afecto que siente por ella, pero finalmente triunfa su deseo de venganza y decide hacer uso de su poder.
Cecilio, solo ante el sepulcro, espera la llegada de Giunia. Al observar que no viene sola, se esconde. Giunia entre llantos, se lamenta de la muerte de su padre y le suplica que le ayude. En el momento en el que evoca a su amado, al que cree muerto, Cecilio, sale de su escondite y abraza a Giunia. Ambos derraman lágrimas de alegría.
Acto II
Mientras tanto, el dictador reconoce el conflicto interno que le supone el ejercicio de la violencia. Llega Celia y le comunica que no ha conseguido hacer cambiar de opinión a Giunia. Silla decide utilizar un plan para que se convierta en su esposa ese mismo día y le hace saber a su hermana que ella también se convertirá en la esposa de Cinna. Silla parte hacia el Capitolio.
Cinna para a Cecilio, quien lleva la espada en la mano y le pregunta la razón de su cólera. Cecilio le cuenta que ha escuchado la voz de Mario desde su tumba, incitándole a que se vengara del dictador. Cinna consigue refrenarlo, recordándole que de él también depende la vida de su amada Giunia. Cecilio le pide a Cinna que se vengue en su lugar.
Cinna le explica a Giunia las intenciones de Silla, de exigir públicamente al Senado su consentimiento para el matrimonio con ella. Le propone que acepte el matrimonio para así, asesinarlo en el lecho nupcial. Giunia rechaza este plan, prefiriendo la venganza del cielo y le confía a Cinna la salud y la seguridad de aquellos que ama. Ya solo, Cinna decide poner fin a la tiranía y asesinar al odiado dictador.
Silla intenta de nuevo conciliarse con Giunia, pidiéndole matrimonio, pero ella lo rechaza una vez más. Antes de marcharse, Silla le replica que ella morirá aunque no sola. Esto provoca que Giunia se inquiete y tema por la vida de Cecilio. Éste aparece inesperadamente y ella le pide que se salve y que confíe en la justicia divina. Al marcharse, Cecilio le asegura su fidelidad incluso después de la muerte.
Celia se acerca ahora a la infeliz Giunia, y le aconseja que acepte su destino y se convierta en la esposa del dictador. Ella está feliz, porque gracias al consentimiento de su hermano, será la esposa de Cinna. Pero Giunia, angustiada decide que se pondrá a los pies del Senado, para obtener clemencia o morir al lado de su prometido.
En el Capitolio, Silla es aclamado por el pueblo, que quiere verlo con el mirto del amor, junto a los laureles del guerrero. Cuando Silla pide al Senado su consentimiento para el matrimonio, Cecilio se interpone, espada en mano. Es desarmado y encadenado. Los dos amantes se abrazan y encuentran consuelo al saber que morirán juntos. Esta situación impresiona a Silla.
Acto III
De camino a la prisión Cinna le asegura a Celia que el baño de sangre es inevitable, a menos que ella consiga hacer cambiar de opinión a su hermano. Si lo consigue, promete casarse con ella. Celia se marcha y Cinna visita a Cecilio en la prisión, animándole, diciéndole que abandone sus pensamientos de morir, porque el único que debe tener miedo a al muerte es el tirano. También Giunia ha conseguido entrar en la prisión de Cecilio para despedirse de él antes de que se lo lleven los guardias. Desesperada y sin ninguna esperanza, Giunia decide que si él muere y ella también morirá.
En el Capitolio, ante el Senado y el pueblo reunido, Silla acusa a Cecilio, que ha sido llevado ante ellos, y ante el asombro general, lo perdona y le entrega a Giunia como esposa. Cuando se acerca a Cinna, pensando que es su amigo, éste admite que también le odiaba. Silla también le perdona y le entrega a su hermana en matrimonio. Se quita su corona de laureles, restaura la libertad y deja la dictadura. Todos los asistentes exaltan y celebran a Silla como un gran vencedor.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 02 Abr 2006 20:54 
Desconectado
La Donna del Lago
Avatar de Usuario

Registrado: 09 Ene 2006 22:18
Mensajes: 5212
Ubicación: Estado Zen
Tras la serenata teatrale Ascanio in Alba (KV 111, 1771), el dramma per musica Lucio Silla (KV 135) fue la tercera y última obra de encargo con destino a Italia, mejor dicho, a Milán. A pesar del considerable éxito conseguido también por esta obra, finalizaba así la breve carrera italiana de Mozart como compositor de óperas. Esto no tiene nada de sorprendente. En efecto, la “scrittura” hubiera sido prácticamente imposible al margen de las relaciones personales que Leopold había establecido con al influyente aristócrata austriaca en Milán.
El libreto era de Giovanni de Gamerra (1743-1803), autor que por aquellas fechas empezaba a tener cierta fama en Milán como dramaturgo y que posteriormente destacaría, entre otras cosas, por una traducción italiana de La Flauta Mágica.
Por entonces es evidente que Gamerra no se sentía muy seguro de su oficio, pues, según se desprende de una carta de Leopold Mozart, envió su libreto a Viena para someterlo al dictamen del abate Mestastasio, quien “efectuó muchas correcciones y modificaciones y eliminó toda una escena en el acto II”. Para Mozart fue algo enojoso pues no tuvo más remedio que rehacer algunos recitativos y coros ya compuestos.
Sería interesante conocer las correcciones que hubo de hacer Metastasio en el Lucio Silla de Gamerra, pero ni siquiera hay indicios. Lo único que se puede afirmar es que Lucio Silla se mantenía totalmente dentro del marco usual de la ópera seria, pero que Metastasio habría evitad alguna torpeza como por ejemplo la acumulación de escenas similares (las numerosas escenas o arias de ombra de los actos I, II, III) y en general del desarrollo lento de la acción. Seguramente Metastasio tampoco estaría de acuerdo con el elevado número de accompagnati introducidos por Mozart.
Por el contrario, el conjunto de personajes y el tema dramático responden a las convenciones de la ópera seria. Los 6 personajes que actúan establecen la jerarquía de “primma donna” (Giunia) y “primmo uomo” (Cecilio), “seconda donna” (Celia) y “secondo uomo” (Cinna), “primo tenore” (Lucio Silla) y “secondo tenore” (Audifio). Los protagonistas, Silla y los amantes Giunia y Cecilio, a cuya unión se oponen la voluntad, la pasión y el poder político de aquél, se asocian con los “confidenti” (Cinna y Audifio).
Siguiendo la costumbre se ofrecía un ensamblamiento ejemplar de la acción principal y política con la intriga amorosa. En esta ópera seria es asimismo innegable la alegoría cortesana. Como en Mitridate, se trata del abandono de la arbitrariedad del acto del tirano y del acto luminoso de la autosuperación del soberano. Lucio Silla es un homenaje a los príncipes y al mismo tiempo un espejo de príncipes; por analogía con la última ópera seria de Mozart, se podría rebautizar la ópera como La clemenza di Silla. Por lo demás, la situación básica se encuentra muchas veces donde menos se espera. Silla ama a Giunia y trata de conquistarla utilizando sin escrúpulos su posición política. Giunia, por el contrario, se mantiene inalterablemente fiel a Cecilio, desterrado por motivos políticos.
En Lucio Silla los amantes sufren su destino. Reaccionan a las circunstancias con sentimientos elevados con sentimientos elevados y al final obtienen el favor del soberano, a quien su transformación interior le induce a la conciliación. Silla perdona a todos, une a las parejas (Giunia/Cecilio, Celia/Cinna), renuncia notablemente al poder y restablece la vieja unidad republicana de Roma.
Para los papeles principales de Lucio Silla, cuyo estreno tuvo lugar en el Regio Ducal Teatro del día 26 de diciembre, Mozart contó con cantantes de primera categoría. El personaje de Cecilio correspondió al castrado Venancio Rauzzini (1746-1810), uno de los cantantes más importantes de su tiempo, para quien poco después Mozart escribió el motete Exultate, jubilate (KV 165).
El papel de Giunia lo interpretó la soprano Anna de Amicis, con la que los Mozart estaban en los mejores términos: “la de Amicis, es nuestra mejor amiga”, escribía Leopold el 26 de diciembre de 1772, “canta y actúa como un ángel y está muy contenta porque Wolfg la trata incomparablemente”.
El papel de protagonista fue confiado al tenor Bassano Morgnoni de Turín. Se le contrató con escaso margen de tiempo para sustituir al tenor Cordón, que era el previsto en un principio, pero que se puso enfermo. Desde el punto de vista teatral, sin embargo, no respondió a lo que de él se esperaba. El 5 de diciembre de 1772, escribía Leopold: “para poder representar decorosamente el personaje de Lucio Silla, el tenor no sólo debe ser un buen cantante, sino especialmente un buen actor y una persona honorable”. Las condiciones son perfectamente comprensibles: todos los impulsos de la acción parten de Silla.
La factura de las partes del canto, y por cierto no sólo de las coloraturas de alto virtuosismo, sino también de las líneas expresivas, demuestra que Mozart no podía estar descontento de las dotes interpretativas de los cantantes. En realidad no había nada que impidiese a Mozart alcanzar un éxito operístico de alcance europeo: el dramma respondía a las convenciones; por otra parte el público tenía que advertir que Mozart había progresado considerablemente en relación con Mitridate. Ni siquiera podía constituir un verdadero inconveniente la circunstancia de que, según señalaba Leopold (26 de diciembre de 1772), la representación, excluidos los ballets, duraba 4 horas. Pero a pesar de haberse representado 26 veces en total, Lucio Silla no dio lugar a nuevos encargos de ópera.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 02 Abr 2006 21:06 
Desconectado
Mozartiana
Avatar de Usuario

Registrado: 23 Mar 2004 18:46
Mensajes: 5223
Ubicación: Barcelona
:D :D :D :D

vamos a estudiar!

_________________
AUPA WOLFIE!!!...esto ya lo había dicho, no?
Fantinetta, hoy mismo


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Libreto y Discografía
NotaPublicado: 02 Abr 2006 21:09 
Desconectado
La Donna del Lago
Avatar de Usuario

Registrado: 09 Ene 2006 22:18
Mensajes: 5212
Ubicación: Estado Zen
Respecto al libreto de Lucio Silla, lo podeis encontrar aquí:http://www.karadar.com/Librettos/mozart_silla.html

De la discografía he encontrado:
La de Brilliant
Imagen

La de Leopold Hager, con Arleen Auger, Julia Varaday, Helen Donath, Edith Mathis, Werner Kremm y Peter Schreier. De Philips.
Imagen

La de Harnoncourt, con Peter Schreier, Edita Gruberova, Cecilia Bartoli, Dawn Upshaw, Yvonne Kenny. En Warner.
Imagen

En DVD, no he encontrado nada :roll: , pero en noviembre de este año saldrá uno dirigido por Jürgen Flimm. Coro y Orquesta del Teatro de La Fenice con Roberto Saccà, Annick Massis, Marica Bacelli, Veronica Cangemi, Julia Kleiter y Stefano Ferrari


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Lucio Sila, el personaje histórico
NotaPublicado: 02 Abr 2006 21:13 
Desconectado
La Donna del Lago
Avatar de Usuario

Registrado: 09 Ene 2006 22:18
Mensajes: 5212
Ubicación: Estado Zen
Imagen

Lucio Cornelio Sila era miembro de la pequeña aristocracia. Su juventud transcurrió de manera disoluta, sin prestar atención a las armas o las leyes. Fue mantenido por una prostituta griega hasta su nombramiento como questor en el ejército de Numidia que puso fin a la guerra de Yugurta. Sila fue el promotor de que Bocco entregara al rey numida a los romanos.
Se interesó por la guerra y participó en las campañas de Mario contra los cimbrios, celtas, germanos y teutones, obteniendo importantes victorias (113-101 a. C.). En el año 99 regresa a Roma para pasar una temporada de vida ociosa, conviviendo con prostitutas, gladiadores, poetas y actores. En 94 fue elegido edil y al año siguiente pretor, participando en la guerra contra Mitrídates. El botín conseguido fue inmenso tanto par él como para Roma.
En el año 88 se presentó al consulado, obtenido al parecer gracias al apoyo conseguido por las mujeres tras su cuarto matrimonio con Cecilia Metela, emparentándose con una de las más importantes familias de Roma. Los pactos secretos de los tribunos de la plebe consiguieron parar el nombramiento de Sila y poner en su cargo a Mario. Al intentar invalidar su nombramiento, Sila reunió al ejército, que se encontraba en Campania y dirigió las tropas sobre Roma (por primera vez en la historia), obteniendo la victoria sobre el ejército reunido por Mario, quien huyó.
Sila se hizo con el poder recibiendo el apoyo expreso del Senado. Restablece el orden constitucional, pero con limitaciones (anula la capacidad legislativa de los concilia plebis y limita las atribuciones del tribunado de la plebe). Después se hizo nombrar procónsul (el otro cónsul era Lucio Cornelio Cinna) y partió con sus tropas para Oriente y enfrentarse contra Mitridates VI (tres guerras, entre el 88 y el 64 a.C.).
En Roma estalló una guerra entre los aristócratas y los demócratas. La guerra social se convertía en guerra civil. Mario regresó de su exilio en África (gracias a Cinna) y reclutó un ejército de seis mil hombres que se dirigieron a Roma, donde consumaron una auténtica matanza. Las cabezas de los senadores fueron paseadas por la ciudad. Es el periodo conocido como “La dominación de Cinna”. Sila había sido depuesto y sus posesiones confiscadas. Mientras, Sila ponía sitio a Atenas que era tomada por sorpresa. La ciudad fue saqueada y el ejército se dirigió a luchar contra Mitrídates. Sila obtuvo la victoria en el momento que el enviado desde Roma para combatir con él, Valerio Flaco, se puso bajo sus órdenes. Tras ocupar Grecia regresó a Roma donde había estallado la lucha entre populares y aristócratas. Numerosos miembros de la aristocracia se unieron a Sila enfrentándose a los populares dirigidos por Mario el Joven. Sila obtuvo la victoria en la batalla de Puerta Colina, una de las más sangrientas de la historia de Roma. Corría el mes de enero del año 81y Sila entró triunfalmente en Roma con las cabezas de sus más importantes enemigos. El terror se adueñó de nuevo de Roma, dirigido ahora por los aristócratas y encaminado a acabar con los populares. Sila era nombrado dictador, gobernando de manera autocrática durante dos años, concediendo derechos de ciudadanía a galos e hispanos y distribuyendo tierras entre los veteranos. El Senado vio como todos los privilegios anteriores a los Gracos le eran restituidos al tiempo que el ejército era licenciado. En el año 79 a.C. abdica de la dictadura y devuelve la libertad constitucional, se retiró de la vida pública tras el matrimonio con la bella Valeria, joven de 25 años


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Algún comentario
NotaPublicado: 02 Abr 2006 21:23 
Desconectado
La Donna del Lago
Avatar de Usuario

Registrado: 09 Ene 2006 22:18
Mensajes: 5212
Ubicación: Estado Zen
Prescindiendo de la movilidad interna y de la inhabitual elaboración instrumental, el Lucio Silla de Mozart presentaba en su configuración externa ciertos rasgos sorprendentes, sin que fuera posible reconocer una orientación inequívocamente nueva de la ópera seria. En cualquier caso es evidente el desplazamiento del punto de gravedad a la música. La contracción del proceso a algunas escenas o series de escenas importantes determinó la ruptura del claro equilibrio existente en la disposición dramática de las arias y de los recitativos. Eran casi siempre situaciones límite en las que desembocaba la acción y en las que asimismo culminaba la música de Mozart, quien se interesaba claramente menos por el drama en cuanto a tal que por tales situaciones concretas.
Obertura
Su obertura se inicia con un “Molto Allegro” de carácter marcial, según lo subrayan los timbales, siguiendo la forma de sonata, que se define dentro de los moldes del personalísimo teatro de Mozart, resultando definitivamente risueños. Lo contrastará sabiamente, el inmediato “Andante”, calmo y melódico. Su final, es un nuevo “Molto Allegro” en ritmo ternario, brillante y festivo, de muy corta extensión y sentido ya vituoso.
Acto I
El centro del acto I lo constituye una serie de escenas que se inicia con al entrada de Giunia y musicalmente con el aria de ombra en la significativa tonalidad de Mi bemol mayor “Dalla sponda tenebrosa”, para llegar, tras unos breves compases de recitativo secco “E tollerare io posso”, al accompagnato de Silla “Mi piace! E il cor di Silla” y a su aria de venganza en Re mayor “Il desio di vendetta”. Un interludio orquestal (Andante) hace posible el cambio de escena y conduce a la escena de gran pathos de Cecilio “Morte, morte fatal” sobre un fondo de escenografía heroica que pertenece al tipo de escena de ombra (Un atrio espléndido, ligeramente oscurecido, que corresponde a los subterráneos en que se alzan los suntuosos monumentos de los héroes de Roma). Esta impresionante escena, presidida por el signo de la muerte, comprende un monumental accompagnato de Cecilio (“Morte, morte fatal”), un gran coro elegíaco en Mi bemol mayor con el que Giunia entra en escena con todo su séquito, la invocación solemne y fonológica del padre muerto (“Fuor di queste urne”), a la que el coro responde en estado de agitación y por fin el encuentro de los 2 amantes, que finaliza con el dúo en La mayor (“D´elisio in sen m´attendi”) transido por la exaltación y la transfiguración sobrenatural.
De este modo, aproximadamente la mitad del acto I constituye un complejo de escenas formado por 4 unidades, pero construido coherentemente y sobre todo conformado a través de la música. Únicamente el cambio de escena (“Morte, morte fatal!” de Cecilio) origina la cesura. A partir de ese momento no debe perderse de vista la concepción unitaria de la estructura músico-dramática. La misma se refleja en la sucesión de las piezas y en la disposición de las tonalidades, que permite apreciar una simetría y al mismo tiempo una gradación relacionada con el final:
La menor- Mi bemol mayor- Sol menor- Mi bemol mayor- La mayor.



Desde el punto de vista de la tonalidad el accompagnato de Cecilio (“Morte, morte fatal”) se mantiene en suspenso, pero empieza en La menor rebosante de tristeza. El postludio orquestal pasa del Do mayor (tonalidad paralela del La menor) y del Do menor al coro elegíaco en Mi bemol mayor (“Fuor di queste urne”), tonalidad de ombra heroica. El melodioso canto en Sol menor de Giunia constituye el núcleo de la escena de antes de que el coro recupere el elevado pathos en Mi bemol mayor. Los pilares que soportan este “cuadro” son los 2 fragmentos corales en Mi bemol mayor. La conjuración de la “ombra adorata” del amado en el accompagnato siguiente (“Se l´empio Silla”), que carece de autonomía formal, determina la aparición de Cecilio, que hasta entonces se había mantenido oculto. De este modo se produce el encuentro insospechado de los amantes bajo el signo de la muerte. Con la confirmación de la relación amorosa en el dúo final en La mayor (“D´elisio in sen m´attendi”), se tiende, por una parte el arco hacia el comienzo en La menor de la escena y, por otra, a través del luminoso La mayor, se alcanza el punto del acaecer más alejado del inicio. En este dúo adquiere una forma musicalmente arrebatadora la esperanza alentadora y transida de un impulso joven y jubiloso en una existencia hermosa y unida.


De estos comentarios hay ejemplos sonoros en casa de Mozart.
La versión es la de Harnoncourt, con el siguiente reparto:
Lucio Silla: Peter Schreier
Giunia: Edita Gruberova
Cecilio: Cecilia Bartoli
Celia: Dwan Upshaw
Cinna: Yvonne Kenny

El problema es que hay muchos recitativos cortados, algún aria (sobre todo el "Parto, m´affretto" de Giunia del acto II :evil: ) ha desaparecido y no está el personaje de Audifio :shock: .
Si tengo tiempo dejaré las 2 mejores del acto III, pero de momento esto es todo :lol:


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Lucio Silla
NotaPublicado: 06 Abr 2006 19:41 
Desconectado
Div@
Div@
Avatar de Usuario

Registrado: 10 Sep 2005 1:10
Mensajes: 2195
Ubicación: Ciudad Autonoma de Buenos Aires
:D Gracias zerlina!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 09 Abr 2006 22:26 
Desconectado
Mozartiana
Avatar de Usuario

Registrado: 23 Mar 2004 18:46
Mensajes: 5223
Ubicación: Barcelona
a petición de Zerlina, descansa en mozartyoperas el aria de Giunia del segundo acto "parto , m'afretto"

_________________
AUPA WOLFIE!!!...esto ya lo había dicho, no?
Fantinetta, hoy mismo


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 09 Abr 2006 22:47 
Desconectado
Div@
Div@

Registrado: 21 Feb 2006 11:57
Mensajes: 4745
Ubicación: Geriátrico
FANTI lo oi en la ciudad que tu sabes y como llore , luego en disco y un leño, sorry


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 10 Abr 2006 18:36 
Desconectado
La Donna del Lago
Avatar de Usuario

Registrado: 09 Ene 2006 22:18
Mensajes: 5212
Ubicación: Estado Zen
Gracias Fantine!!


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Lucio Silla
NotaPublicado: 13 Abr 2006 5:09 
Desconectado
Div@
Div@
Avatar de Usuario

Registrado: 10 Sep 2005 1:10
Mensajes: 2195
Ubicación: Ciudad Autonoma de Buenos Aires
El libreto venía bárbaro hasta que llegué a la parte en que en el Capitolio, ante el Senado y el pueblo reunido, Silla acusa a Cecilio, pero lo perdona entregándole a Giunia como esposa, y quitándose su corona de laureles restaura la libertad y deja la dictadura. :shock:

Entiendo que el verdadero Sila abdicó, pero sería interesante saber porque lo hizo, ya que en la obra esto no tiene ningún sentido. :roll:

Otra cosa que no entendí fue que el personaje de Cecilio haya sido interpretado por el castrado Venancio Rauzzini, ¿no era que los castratti hacían los papeles femeninos? :roll:


:wink:


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 13 Abr 2006 10:03 
Desconectado
La Donna del Lago
Avatar de Usuario

Registrado: 09 Ene 2006 22:18
Mensajes: 5212
Ubicación: Estado Zen
Jalu, la dictadura era una magistratura extraordinaria romana por la que se reunía durante tiempo limitado el poder de Roma y se nombraba (por el Senado) en momentos desesperados para Roma . Cuando se terminaba la situación conflictiva, el dictador dejaba el poder. Y en la obra, pués eso, es una obra y no tiene nada que ver con lo que pasó.

Espero haberte ayudado Jalu :wink:


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto: Gracias
NotaPublicado: 14 Abr 2006 1:05 
Desconectado
Div@
Div@
Avatar de Usuario

Registrado: 10 Sep 2005 1:10
Mensajes: 2195
Ubicación: Ciudad Autonoma de Buenos Aires
:P


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 17 Abr 2006 21:22 
Desconectado
Refuerzo de coro
Refuerzo de coro
Avatar de Usuario

Registrado: 24 Mar 2006 21:48
Mensajes: 62
Ubicación: Reus
Zerlina escribió:
Jalu, la dictadura era una magistratura extraordinaria romana por la que se reunía durante tiempo limitado el poder de Roma y se nombraba (por el Senado) en momentos desesperados para Roma . Cuando se terminaba la situación conflictiva, el dictador dejaba el poder. Y en la obra, pués eso, es una obra y no tiene nada que ver con lo que pasó.

Espero haberte ayudado Jalu :wink:


Lo que ha explicado Zerlina es muy correcto pero en la història real de la Roma de Lucio Sila no hay que olvidar que devolvió el poder al Senado Romano después de haber rebajado el prestigio de los tribunos, restablecido la regla de los 10 años de intervalo para quien concurriera por segunda vez al senado y dar sangre nueva al senado, vaciado por las matanzas. Curiosamente Sila nombró aproximadamente a 300 nuevos senadores lògicamente fieles a él.

Esto explica en parte que dejara el poder sin temer por su vida en el futuro más immediato. Sila en este momento rozaba ya los 70 años y supongo que también influyó el conocer a una moza, Valeria, de 25 años a quien se llevó a su vila de Cumas.

Pero claro esto no tiene que ver con la opera más bien con la historia. Espero que haber completado un poco el aspecto histórico iniciado por Zerlina


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 26 Abr 2006 12:58 
Desconectado
Maestro de coro
Maestro de coro
Avatar de Usuario

Registrado: 17 Mar 2006 15:53
Mensajes: 533
Ubicación: Villa y Corte
“Fuor di queste urne dolenti"...
Éste aria me parece sublime, una de las piezas de autentico culto al gran maestro. Con lo corta que es y que grande... :wink:


Arriba
 Perfil  
 
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 16 mensajes ]  Ir a página 1, 2  Siguiente

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: Google [Bot] y 1 invitado


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro

   
     
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group
Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com