Wanderer escribió:
Sr. Alberich, no tendrá que pasar mucho para que veamos la reacción en los medios de fuera del país.
Sí, sí, no lo niego. Pero si hacen uso del tópico de la Leyenda Negra --como ha ocurrido aquí-- demostrarán, entonces, que buscan los titulares fáciles y el sensacionalismo. Podremos hablar de malas formas, de autoritarismo, de politiqueo, de lo que ustedes quieran (y ahí estoy de acuerdo, como ya he señalado en diveros comentarios), pero no de tópicos historiográficos, ni de la idiosincrasia hispánica, ni del cainismo ibérico, ni de la maldad católica, ni de pamemas semejantes para explicar este proceso. Es como si yo, para tratar cualquier problema de gestión teatral en Suiza, o en Alemania, o en Gran Bretaña me refiriera a la caza de brujas. Puede quedar simpático, anecdótico e, incluso, ingenioso, pero no responde a una explicación real y plausible del problema que pretendo comentar.
Mi intención, en todo caso, era incidir en que las exageraciones derivadas de una apasionada
fidelitas mortieriana no ayudarán, precisamente, a comprender bien todo el proceso y evaluar el grado de responsabilidad que ha habido en cada una de las partes afectadas y enfrentadas (pues la ha habido en las dos, como ya he señalado en otros comentarios).