Alberich el Negro escribió:
Intermezzo escribió:
Es cierto que la gala tuvo claroscuros y que su formarto era más televisivo que operístico, pero vamos a ser positivos...
Por lo menos, una cadena pública española dedicó un par de horas a la ópera.
Saludos
Más vale que se lo hubiera ahorrado, sinceramente, pues ese bodrio infumable, ese subproducto operístico que fue la gala veronesa únicamente va a contribuir a que quienes no entienden de esto compren muchos discos del "gran" tenor Bocelli y el "sublime" barítono Domingo-que-tiene-una-salud-de-hierro (de lo cual nos alegramos todo, por otra parte). En el fondo se trata de una estafa artística. Aunque claro, como siempre pienso a continuación: a la gente se la ve tan encantanda con este tipo de engendro que le dejan a uno sin fuerza argumentativa...
Ya hay que tener buena voluntad, ya, para intentar ser positivo a la hora de juzgar lo que se perpertró en Verona...
Hola:
Bocelli ya es el cantante italiano que probablemente haya vendido más discos (se le calculan más de 70 millones). El aparato de marketing que le rodea desde hace años es imparable, no creo que le vaya a venir de este espectáculo...
Conozco personas que se "engancharon" a la ópera gracias a las famosas galas de los 3 tenores. Con posterioridad, algunas de estas personas que se han "quedado" en estos espectáculos, mientras que otras se han ido introduciendo más en este mundillo y saben discernir entre el mero espectáculo pseudoperístico y la Opera con mayúsculas.
Soy tan optimista que si, gracias a esas dos horas del pasado domingo, alguna persona ha notado que "esto de la ópera" le gusta y se va a interesar más por ello, lo doy por bien empleado.
Te voy a contar una intimidad. A principios de los noventa iba yo un día en un taxi y estaba sonando en la radio la "Canción a la luna" de Rusalka, interpretada por Renée Fleming. Hasta aquel día, de Dvorak sólo conocía la "Sinfonía del Nuevo Mundo" y desconocía su faceta operística. Me impresionó tanto, que al día siguiente corrí a mi tienda de discos y compré un CD de Renée Fleming en el que interpretaba, entre otras, la "Canción a la luna". Más adelante, ya me compré la ópera completa y he ido ampiando el abanico con diversas versiones. Hoy quizás prefiero otras intépretes, pero siempre tendré un recuerdo especial para Renée Fleming, que fue la que me la descubrió.
Y si esta semana ha habido una sola persona que gracias a la gala del domingo, se ha acercado más al mundo de la ópera, doy por bien empleadas estas dos horas de televisión pública, aunque a mí me dejara un tanto frio.
Saludos