Siddharta escribió:
Al final, señor Tunner, lo de siempre. Lo que me gusta a mí, vale, y lo que no, no. Es hermoso entrar de vez en cuando en el foro y ver que las constantes cósmicas se mantienen.
Vamos a ver Sr. Siddharta, no he hablado de gustos personales, ni de subjetividades, sino de hechos totalmente objetivos:
-Hecho objetivo nº 1: La intervención de Rimsky en la ópera Boris Godunov de Mussorgsky fue clave (junto a la personalidad interpretativa del bajo Feodor Chaliapin) para la difusión de la obra en Occidente.
-Hecho objetivo nº 2: Sorozábal recuperó una partitura que estaba apolillada en un cajón.
Después, lo legítimo es volver a los orígenes, pero sin obsesiones, con cintura y con flexibilidad, es decir lo contrario del movimiento historicista. Ejemplo, si se descubre, sospecha o barrunta que "Scintille diamant" no es de Offenbach me importa un pepino. Es un aria maravillosa y queremos escucharla en Los Cuentos de Hoffmann. Los obsesos a la clínica y los instrumentos de tripa al museo.
-Hecho objetivo nº 3: Don Giovanni, La Traviata, Lohengrin o Tosca no necesitan a Tcherniakov ni a Carsen porque son obras asentadas en el repertorio y que se han representado, representan y representarán con mayor o menor regularidad en las temporadas de ópera mundiales. Más bien, ellos son los que necesitan montar esas óperas para hacerse un hueco en el ranking de la fama y las ganancias. Otra cosa que está por realizar un regista es imponer un título o bien resultar fundamental en la difusión de una obra poco representada u olvidada.