Pues continuando desde la tableta, fin de los 3 dias operísticos vieneses con el ISOLDE Y TRISTAN , en homenaje por el cambio de orden a esta maravilla de cantante soprano dramática y completa que es la sueca Nina Stemme, especializada sobre todo en Wagner y Strauss, pero ojo a los Puccini que ya está acometiendo!
Resumidamente que es tarde y donde afortunadamente en Viena, el calor ha remitido algo.
1/ un ISOLDE Y TRISTAN, con entradas a priori agotadas en la Staatsoper ( " gracias " a ese sistema de compra por internet donde las agencias revendedoras copan con buena parte de las entradas ) y función que se ha iniciado a las 17h.
Nueva producción del británico más que conocido David Mac Vicar que posiblemente, no gustará demasiado a los y las amantes de lo transgresor y del predominio de las payasadas o sketchs escénicos.
Estaticismo, conservadurismo quizás, primer acto el barco , segundo acto la fortaleza o castillo de Cornuailles y tercer acto las ruinas o sitio de Kareol, con una escena casi siempre oscurita, pero en general donde los cantantes ( verdaderos protagonistas que tienen que ser de la ópera ) no son molestados y pueden dedicarse a lo suyo, es decir a cantar
La Orquesta, como casi siempre sobresaliente, quizás en algún pasaje algo excesivamente en forte, pero con un excelente sonido y una dirección braveada (;solo un par de contestatarios arriba ) de F. Welser-Möst ,quizás con una lectura no demasiado matizada y recreada, pero solvente a fin de cuentas ya desde los primeros y cromàticos acordes
2/ De los cantantes, una superstar, por encima del resto, clara y validísima discípula de la gran escuela wagneriana sueca ( y me refiero ya a la legendaria Nilsson ), que es Nina Stemme. Impresionante !
Ya desde el inicio y hasta el final, voz homogéna en todos los registros, cálida, poderosa, con ascensos al agudo espectaculares por lo percutientes, sin un solo portamento.
Intérprete sensible, combinando la fiereza y su sed de venganza del primer acto, con una lección de lirismo en los duos de amor con Tristán posteriores, acabando con un...mild und leise..conmovedor
Que maravilla de reguladores, descendiendo, ascendiendo, matizando, aunando la máxima potencia con agudos constantes bien emitidos con la necesaria y gustosa sensibilidad en los instantes más líricos!
A su lado, el habitualmente irregular Peter Seiffert, hoy estuvo valiente y aguantó hasta el final con su muerte, lo cual tiene mucho mérito.
No es voz para mi gusto de Tristán ni en coña ( es un tenor lírico y con gusto que no debería haber pasado de un Walter, de un Lohengrin o de un Tanhauser ), la voz se mueve bastante bien en el centro y paso al agudo, su grave es menos que escaso y afortunadamente esta noche, ha cantado con valentía, lirismo y al límite de sus posibilidades, sin accidente o incidente alguno. Canta con gusto, el timbre es grato aunque algún agudo salga como blanquecino
Correcto el Rey Marke de S. Milling con un canto bastante declamatorio, aunque parezca más un barítono que un verdadero Bajo como seria Kwangchul Youn.
Asimismo correcto aunque algo esforzado el Kurwenal de J. Schmrcekenbecher
Deficiente e hiriente por timbre, la Brangäne de la insuficiente y escasamente mezzo que es la local Jani na Baechle.
Numerosos braveos finales, sobre todo en honor de la gran Nina Stemme ( de la que espero disfrutar dentro de unos meses de su Fanciulla del West , en Paris).
P. d. Un placer haber coincidido en uno de los entreactos con el forero Spinoza que creo, empezaba hoy su periplo operístico vienés